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Disponible online el 13 de mayo de 2026

Atezolizumab más quimioterapia con platino y etopósido como tratamiento de primera línea en cáncer de pulmón microcítico metastásico: estudio multicéntrico observacional retrospectivo

Atezolizumab plus platinum-based chemotherapy and etoposide as first-line treatment for metastatic small cell lung cancer: A retrospective multicenter observational study
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Laura Moñino Domíngueza,
Autor para correspondencia
modominguezlaura@gmail.com

Autor para correspondencia.
, Laura Amaro Álvarezb, Alicia Aguado Paredesc,1, Isabel María Carrión Madroñalb,1
a Servicio de Farmacia, Complejo Hospitalario Llerena-Zafra, Badajoz, España
b Servicio de Farmacia, Hospital Virgen Macarena, Sevilla, España
c Servicio de Farmacia, Hospital Virgen del Puerto, Cáceres, España
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Figuras (3)
f0005
f0010
f0015
Tablas (3)
Tabla 1. Características basales
Tablas
Tabla 2. Comparación según el punto de referencia (t⁎ = 2,8 meses) para finalización de ≥4 ciclos (exposición primaria)
Tablas
Tabla 3. Eventos adversos
Tablas
Resumen
Introducción

el tratamiento estándar en primera línea para el cáncer de pulmón microcítico (CPM) metastásico es la quimioterapia basada en platino combinada con etopósido. El objetivo de este estudio es evaluar la efectividad y seguridad en vida real de atezolizumab más quimioterapia en el CPM y explorar factores asociados con la supervivencia.

Métodos

se realizó un estudio retrospectivo, observacional y multicéntrico en pacientes diagnosticados de CPM que recibieron tratamiento de primera línea con atezolizumab combinado con quimioterapia basada en platino y etopósido, entre noviembre de 2021 y marzo de 2025. La efectividad se evaluó mediante la tasa de respuesta objetiva (TRO), duración del tratamiento, supervivencia libre de progresión (SLP) y supervivencia global (SG). Se utilizaron modelos de Cox univariantes y multivariantes para explorar las asociaciones entre variables clínicas y los resultados de supervivencia.

Resultados

se incluyeron un total de 76 pacientes con CPM. La mediana de edad fue de 65 años y el 17,1% presentó un estado funcional ECOG ≥2. La duración mediana del tratamiento fue de 4,43 meses (rango intercuartílico: 0,4-6,2). La TRO fue del 81,67% (IC 95%: 70,08–89,44%). La mediana de SLP fue de 7,2 meses (IC 95%: 6,5–8,6), y la mediana de SG fue de 9,4 meses (IC 95%: 7,0–13,06). Los pacientes con ECOG ≥2, metástasis hepáticas y edad ≥65 años se asociaron con un peor pronóstico de supervivencia. El sexo y la presencia de metástasis cerebrales no se asociaron significativamente con la supervivencia. Se observaron eventos adversos relacionados con el tratamiento de grado ≥3 en el 44,7% de los pacientes, sin registrarse muertes relacionadas con el tratamiento.

Conclusiones

en esta cohorte en vida real, la combinación de atezolizumab con quimioterapia basada en platino y etopósido mostró altas tasas de respuesta, supervivencias aceptables y un perfil de seguridad manejable en el CPM metastásico. El estado funcional basal (ECOG), la presencia de metástasis hepáticas y la edad avanzada se asociaron con peores resultados de supervivencia, lo que resalta el valor pronóstico de estos factores clínicos. Estos datos observacionales complementan, pero no permiten validar, los resultados del ensayo IMpower133, dado que no se dispone de un grupo control aleatorizado ni se han aplicado técnicas formales de emulación de ensayos.

Palabras clave:
Atezolizumab
Carcinoma de pulmón microcítico
Metastásico
Análisis de supervivencia
Abstract
Introduction

The standard first-line treatment for metastatic small-cell lung cancer (SCLC) is platinum-based chemotherapy in combination with etoposide. The aim of this study was to evaluate the real-world effectiveness and safety of atezolizumab plus chemotherapy in SCLC and to explore factors associated with survival.

Methods

A retrospective, observational, multicenter study was conducted in patients diagnosed with SCLC who received first-line treatment with atezolizumab in combination with platinum–etoposide chemotherapy between November 2021 and March 2025. Treatment effectiveness was evaluated by assessing the objective response rate (ORR), treatment duration, progression-free survival (PFS) and overall survival (OS). Univariate and multivariate Cox models were used to explore associations between clinical variables and survival outcomes.

Results

A total of 76 patients with SCLC were included. Median age was 65 years, and 17.1% had an Eastern Cooperative Oncology Group performance status (ECOG PS) ≥2. The median duration of the treatment was 4.43 months (Interquartile range: 0.4–6.2). The ORR was 81.67% (95% CI: 70.08–89.44%). The median PFS was 7.2 months (95% CI: 6.5–8.6), and the median OS was 9.4 months (95% CI: 7.0–13.06). Patients with ECOG ≥2, hepatic metastases, and age ≥ 65 years were associated with a poor survival prognosis. Sex and the presence of brain metastases were not significantly associated with survival. Grade ≥ 3 treatment-related adverse events were observed in 44.7% patients, with no treatment-related deaths.

Conclusions

In this real-world cohort, atezolizumab plus platinum–etoposide achieved high response rates and acceptable survival with a manageable safety profile in extensive-stage SCLC. Baseline ECOG performance status, hepatic metastases, and older age were associated with worse survival, underscoring the prognostic value of clinical factors. These observational data complement, but do not validate, the results of IMpower133, as no randomized control group or formal trial emulation methods were used.

Keywords:
Atezolizumab
Small cell lung carcinoma
Metastatic
Survival analysis
Texto completo
Introducción

El tratamiento de primera línea habitual para el cáncer de pulmón microcítico (CPM) metastásico ha sido tradicionalmente la quimioterapia con derivados del platino (carboplatino o cisplatino) combinada con el etopósido1–3. Desde la introducción de los inhibidores de los puntos de control inmunológicos, los regímenes de quimioinmunoterapia que combinan derivados de platino y etopósido con inhibidores de la PD-L1, como el atezolizumab, forman parte del tratamiento de referencia en esta enfermedad. A pesar de unas tasas de respuesta que oscilan entre el 60 y el 65%, los avances logrados en más de 2 décadas son limitados; los resultados siguen siendo insuficientes, con una mediana de supervivencia global de unos 10 meses3,4.

El CPM se caracteriza por una elevada tasa de mutaciones, lo que sugiere que dichos tumores son inmunogénicos y podrían responder a los inhibidores de los puntos de control inmunitario5–7. La adición de inmunoterapia a la quimioterapia podría mejorar la inmunidad antitumoral y los resultados más allá de los logrados con las opciones de tratamiento habituales. De hecho, en la fase temprana de algunos estudios8–12 se observó actividad clínica con la inmunoterapia en pacientes con CPM recidivante o metastásico. No obstante, un estudio de un solo grupo con tratamiento de mantenimiento con pembrolizumab en fase II y un estudio en fase III con ipilimumab más quimioterapia no demostraron que dichas terapias aportaran mayor eficacia que la quimioterapia sola como tratamiento de primera línea en casos de CPM en estadio avanzado12,13. Estos reveses pusieron de relieve el reto que suponía trasladar los beneficios de la inmunoterapia al ámbito de las terapias de primera línea, pero se siguió investigando.

El atezolizumab (Tecentriq®, F. Hoffmann–La Roche/Genentech) es un anticuerpo monoclonal humanizado dirigido contra el ligando 1 de muerte programada (PD-L1) que inhibe la señalización PD-L1-PD-1 y PD-L1-B7–1, y restablece así la inmunidad de las células T específicas del tumor14,15. En un ensayo en fase I, la monoterapia con atezolizumab mostró un perfil de seguridad aceptable y respuestas duraderas prometedoras en pacientes con CPM recidivante o refractario10. Posteriormente, el estudio en fase III IMpower133 supuso un gran avance: el atezolizumab más quimioterapia como terapia de primera línea mejoró significativamente la supervivencia. En el IMpower133, el atezolizumab combinado con derivados de platino y con etopósido alcanzó una mediana de supervivencia global (SG) de 12,3 meses frente a los 10,3 meses obtenidos con solo quimioterapia (CRI = 0,70; IC 95%: 0,54–0,91; p = 0,007), y una mediana de supervivencia libre de progresión (SLP) de 5,2 meses frente a 4,3 meses, respectivamente (CRI = 0,77; IC 95%: 0,62–0,96; p = 0,02)14. En décadas, este fue el primer régimen que mostró un beneficio en la supervivencia del CPM metastásico15, lo que llevó a la aprobación por las agencias reguladoras del atezolizumab para uso de primera línea y al establecimiento de un nuevo tratamiento de referencia.

No obstante, se necesitan estudios en la vida real para evaluar la eficacia de la quimioinmunoterapia en condiciones clínicas rutinarias y determinar si los resultados son comparables a los observados en los ensayos clínicos16. Los resultados iniciales son alentadores. Por ejemplo, un amplio estudio retrospectivo notificó que los resultados de supervivencia con atezolizumab más quimioterapia como tratamiento de primera línea eran reproducibles y similares a los de IMpower13317, pero se necesitan más datos a gran escala y a largo plazo para confirmar la generalización de dichos beneficios16.

El objetivo principal de este estudio era evaluar la eficacia y la seguridad de atezolizumab en combinación con quimioterapia con derivados de platino y etopósido en la práctica clínica real, mediante la evaluación de la mediana de la SG y la SLP y la comparación de los resultados con los obtenidos en el ensayo clínico IMpower133. El objetivo secundario era analizar los factores clínicos asociados a la supervivencia. Estos análisis son de naturaleza exploratoria y descriptiva.

Métodos

Se trata de un estudio retrospectivo, observacional y multicéntrico de pacientes con CPM metastásico que recibieron como primera línea de tratamiento atezolizumab más quimioterapia con un derivado de platino y etopósido, entre noviembre de 2021 y marzo de 2025.

Para minimizar el sesgo de tiempo inmortal en la comparación de los pacientes que finalizaron el tratamiento de inducción, se preespecificó un análisis con punto temporal de referencia (landmark). El tiempo de landmark (t) se fijó en 2,8 meses (∼12 semanas) desde el inicio del tratamiento, lo que corresponde a la finalización prevista de 4 ciclos de inducción (q3w). Todos los análisis landmark reinician el tiempo a cero en t.

Los pacientes elegibles eran adultos (≥18 años) con CPM en estadio IV o metastásico, confirmado histológicamente, sin tratamiento sistémico previo para la enfermedad metastásica y con historiales clínicos completos. Se excluyó del estudio a pacientes con datos incompletos o con una neoplasia maligna activa concurrente.

Las variables recopiladas incluyeron datos demográficos (edad, sexo), datos clínicos (estado funcional según la escala ECOG, historial de tabaquismo, comorbilidades, zonas metastásicas) y detalles del tratamiento (fecha de inicio y de finalización, ciclos completados, duración, motivo de la interrupción, tipo y gravedad de los eventos adversos [EA]). Se registraron los regímenes de tratamiento, incluida la dosis de atezolizumab.

Las características basales se resumieron mediante estadísticas descriptivas: las variables categóricas se describieron como frecuencias y porcentajes, y las variables continuas como medianas (rango intercuartílico [RIC]) o medias (desviación estándar [DE]).

Este estudio se diseñó y notificó de acuerdo con la declaración STROBE (fortalecimiento de la presentación de informes de estudios observacionales en epidemiología).

Recopilación de datos

Los datos clínicos se obtuvieron retrospectivamente a partir de las historias clínicas electrónicas (DIRAYA/JARA) utilizadas en la práctica oncológica habitual y documentadas por los oncólogos tratantes. El estudio incluyó a pacientes de 3 hospitales públicos: 2 regionales en Extremadura y uno terciario en Andalucía. Los datos clínicos se obtuvieron mediante una revisión retrospectiva de las historias clínicas electrónicas (HCE) de cada centro participante. Antes de la extracción de datos, los investigadores de los 3 hospitales consensuaron un cuaderno de recogida de datos (CRD) común en Microsoft Excel®. Aunque los centros utilizan diferentes sistemas de HCE, el uso del CRD predefinido con definiciones de variables armonizadas garantizó la coherencia y la comparabilidad de la información registrada. En cada centro, un investigador local extrajo los datos de las HCE y los introdujo en la base de datos de Excel® de acuerdo con el CRD. A continuación, las bases de datos locales se fusionaron en un único conjunto de datos anonimizados, y antes del análisis estadístico, se llevó a cabo un proceso centralizado de limpieza de datos (comprobación de inconsistencias, valores fuera de rango y datos faltantes).

Criterios de valoración y definiciones del estudio

Los criterios de valoración de la eficacia incluyeron la tasa de respuesta objetiva (TRO), la duración del tratamiento, la SLP y la SG. La TRO se calculó en los pacientes evaluables, excluyendo a aquellos sin datos de imágenes diagnósticas, y se definió como la proporción de pacientes que alcanzaron una respuesta completa o parcial, entendida como la mejor respuesta radiológica durante el tratamiento de primera línea con atezolizumab más platino y etopósido, y según los informes habituales de los oncólogos tratantes. La duración del tratamiento se definió como el tiempo transcurrido desde la primera dosis de atezolizumab hasta la interrupción permanente del tratamiento por cualquier motivo.

La SLP se midió desde el inicio del tratamiento hasta la progresión confirmada radiológicamente o la muerte, y la SG desde el inicio del tratamiento hasta la muerte por cualquier causa, con censura de los pacientes vivos en la fecha de corte de los datos. Para los análisis de la SLP, la fecha del evento correspondió a la primera documentación radiológica de progresión de la enfermedad, independientemente de si el tratamiento continuó más allá de dicha progresión; los pacientes sin progresión documentada o fallecimiento fueron censurados en la fecha de la última evaluación de la enfermedad.

La respuesta radiológica fue evaluada por los oncólogos tratantes de acuerdo con los criterios RECIST v1.1. La respuesta completa (RC) se definió como la desaparición de todas las lesiones objetivo, y la respuesta parcial (RP) como una disminución del 30% como mínimo en la suma de los diámetros de las lesiones objetivo, tomando como referencia la suma basal. En la práctica habitual, se permitió la continuación del tratamiento más allá de la progresión radiológica en determinados pacientes clínicamente estables y a criterio del médico responsable del tratamiento.

Para el punto de referencia en t, los análisis de SG incluyeron a los pacientes vivos en (t), y los análisis de SLP incluyeron a los pacientes vivos y sin progresión en t. La exposición fue la finalización de ≥4 ciclos de inducción en t o antes de t. Dado que no se disponía de la fecha exacta del cuarto ciclo para todos los pacientes, se clasificó la exposición por el total de ciclos completados y se realizó análisis de sensibilidad consistentes frente a errores de clasificación (por ejemplo, una regla más estricta que exigía una supervivencia sin eventos superior a 3,5 meses). Los eventos en/antes de t se excluyeron por diseño, y el tiempo posterior al punto de referencia se midió desde t hasta el desenlace o la censura.

La seguridad se evaluó mediante la incidencia de EA, clasificados según los Criterios Comunes de Terminología para Eventos Adversos v5.0 del Instituto Nacional del Cáncer.

Análisis de supervivencia y estratificación de los subgrupos

Las funciones de supervivencia se estimaron mediante métodos de Kaplan–Meier, con pruebas de log-rank para las comparaciones entre grupos. Se notificaron la mediana de supervivencia y los intervalos de confianza (IC) del 95%. Los pacientes se estratificaron en grupos binarios según los factores pronósticos: estado funcional según ECOG (0–1 frente a ≥2), edad (<65 frente a ≥65 años), sexo, metástasis hepática (sí/no) y metástasis cerebral (sí/no).

Para la comparación mediante el punto de referencia (≥4 ciclos finalizados frente a no finalizados), se generaron curvas de Kaplan–Meier a partir de t y se compararon los grupos en función de la elegibilidad condicionada al punto de referencia.

Análisis de regresión de Cox

Los modelos de Cox univariables para la SG y la SLP estimaron los cocientes de riesgos instantáneos (CRI) con un IC del 95%. Los modelos multivariables se ajustaron para las covariables basales preespecificadas y elegidas a priori (edad, ECOG, metástasis hepática, metástasis cerebral, sexo). Las covariables no se seleccionaron por valores p univariables; todas las covariables preespecificadas se introdujeron simultáneamente (sin paso a paso). Los análisis se realizaron con casos completos; notificamos n y eventos por modelo. Se verificaron los riesgos proporcionales mediante los residuos de Schoenfeld; en caso de valores limítrofes, se consideró el empleo de modelos estratificados según la ECOG. Se excluyeron de los modelos causales primarios las variables posbasales (por ejemplo, número de ciclos, duración del tratamiento, toxicidad/respuesta temprana).

Análisis landmark (para mitigar el sesgo de tiempo inmortal). El efecto de finalizar ≥4 ciclos de inducción se evaluó por separado utilizando un punto de referencia preespecificado. Se ajustaron los modelos de Cox tipo landmark a partir de t, utilizando la finalización de ≥4 ciclos como la exposición y las mismas covariables basales como variables de ajuste (edad, ECOG, metástasis hepática/cerebral, sexo; centro/año, si correspondía). No se ajustó por variables mediadoras posteriores al inicio del estudio. Se reevaluaron los riesgos proporcionales mediante los residuos de Schoenfeld. Como estimaciones complementarias sin modelo, se comparó el tiempo medio de supervivencia restringido (TMSR) hasta 12 meses después del punto de referencia y se realizó la ponderación por el inverso de la probabilidad de recibir tratamiento (IPTW), utilizando un índice de propensión de finalizar ≥4 ciclos (edad, ECOG, metástasis hepática/cerebral, sexo) con ponderaciones truncadas. En los análisis de sensibilidad, se repitió el punto de referencia a los 2,6 y 3,0 meses y se aplicó una definición de exposición más estricta.

Consideraciones estadísticas

Los análisis se realizaron con R v4.4.3. La notificación de NA (no aplicable) en el límite superior del IC del 95% indicó un seguimiento insuficiente o un elevado grado de censura.

Los análisis de supervivencia y de regresión de Cox se realizaron utilizando los datos recopilados hasta la fecha límite del 16 de marzo de 2025.

Dado el diseño observacional retrospectivo, no se disponía de un protocolo de estudio ni de un plan de análisis estadístico formalmente preinscrito. Se definieron a priori los criterios de valoración principales (SLP y SG) y las covariables de interés más importantes, pero algunos de los análisis multivariables y de sensibilidad (como el análisis landmark y los modelos ajustados por IPTW) deben interpretarse como exploratorios y generadores de hipótesis.

ResultadosCaracterísticas basales de los pacientes

Todos los pacientes potencialmente elegibles de los 3 hospitales fueron incluidos en el estudio. Participaron un total de 76 pacientes, el 75% eran hombres y la edad media fue de 65 ± 8,8 años. El estado funcional ECOG fue 0 en el 31,6% de los pacientes, uno en el 51,3% y ≥2 en el 17,1%. En cuanto al historial de tabaquismo, el 64,5% eran fumadores en el momento del estudio, el 34,2% exfumadores y el 1,3% nunca había fumado. El 97,4% presentaba enfermedad metastásica, las más frecuentes en el hígado (42,7%), los huesos (30,7%), las glándulas suprarrenales (25,0%) y el cerebro (10,5%) (tabla 1). El 32,9% presentaba antecedentes familiares de cáncer. Las comorbilidades más frecuentes fueron la hipertensión (38,2%), la dislipidemia (26,3%), la EPOC (18,4%), la diabetes (17,1%), la cardiopatía isquémica (10,5%), la fibrilación auricular (10,5%) y la enfermedad renal crónica (9,2%).

Tabla 1.

Características basales

Total de pacientes (N76 
Sexo (N, %)
Masculino  57 (75) 
Femenino  19 (25) 
Edad (media, DE)  65 (8,79) 
Estado funcional según ECOG (N, %)
24 (31,58) 
39 (51,32) 
11 (14,47) 
2 (2,63) 
Zona de metástasis (N, %)
Hígado  32 (42,7) 
Hueso  23 (30,7) 
Adrenal  19 (25) 
Cerebro  8 (10,53) 
Otros  15 (19,74) 
Hábito tabáquico (N, %)
Fumador actual  49 (64,47) 
Exfumador  25 (34,21) 
Nunca ha fumado  1 (1,32) 
Número de ciclos administrados (mediana, RIC)  4 (7,0–10,0) 
Antecedentes familiares de cáncer (N, %)
Sí  25 (32,89) 
No  34 
Desconocido  17 

ECOG: Escala de estado funcional del Eastern Cooperative Oncology Group.

Exposición al tratamiento y respuesta objetiva

La mediana de la duración del tratamiento fue de 4,43 meses (rango intercuartílico [RIC]: 0,4–6,2). En el momento del análisis, 20 pacientes (25,97%) seguían en tratamiento activo. La mediana del tiempo de seguimiento de la cohorte fue de 16,7 meses (RIC: 13,9–33,5). Durante la fase de inducción, el 94,74% de los pacientes recibieron carboplatino, etopósido y atezolizumab, mientras que el 5,26% restante fue tratado con el mismo régimen pero con cisplatino en lugar de carboplatino. Entre los pacientes que no continuaron el tratamiento, los motivos de la interrupción fueron la progresión de la enfermedad en 39 pacientes (51,32%), la muerte en 11 pacientes (14,47%) y la toxicidad relacionada con el tratamiento en 5 pacientes (6,58%). En la práctica clínica, se permitió la continuación del tratamiento más allá de la progresión en algunos pacientes que mostraron un beneficio clínico progresivo.

La TRO fue del 81,67% (IC 95%: 70,08–89,44%). Según los criterios RECIST v1.1, se observó una respuesta completa en el 1,67% de los pacientes y el 80% logró una respuesta parcial. El 15% restante no mostró una respuesta objetiva. Se excluyó del análisis a un total de 17 pacientes por no disponer de datos de imagen.

Resultados de supervivencia en la cohorte global

La mediana de la SLP fue de 7,2 meses (IC 95%: 6,5–8,6) y la mediana de la SG fue de 9,4 meses (IC 95%: 7,0–13,06). Las estimaciones de Kaplan–Meier para la SLP y la SG en la cohorte general se muestran en la figura 1.

Figura 1.

Supervivencia en la cohorte global. SG: supervivencia global; SLP: supervivencia libre de progresión.

Análisis de supervivencia estratificado por subgrupos clínicos

En la figura 2 se muestran los análisis estratificados por las variables clínicas clave. Los pacientes con ECOG ≥2 tuvieron una supervivencia significativamente más corta que aquellos con una ECOG 0–1, con una mediana de SLP de 5,0 (IC 95%: 4,2–NA) frente a 7,6 meses (IC 95% : 6,7–13,3; p = 0,0062) y una SG de 5,5 (IC 95%: 4,1–NA) frente a 10,6 meses (IC 95%: 8,2–NA, p = 0,0017).

Figura 2.

Análisis de supervivencia estratificado por subgrupos pronósticos. A) SLP y SG según ECOG (panel doble: A1 y A2). B) SLP y SG por edad (<65 frente ≥65) (B1 y B2). C) SLP y SG por metástasis hepática (C1 y C2). SG: supervivencia global; SLP: supervivencia libre de progresión; ECOG: Escala funcional del Eastern Cooperative Oncology Group.

Los pacientes mayores de 65 años tuvieron una mediana de SLP de 6,4 meses (IC 95%: 5,8–8,0) frente a 7,9 meses (IC 95%: 6,9–13,3) en aquellos menores de 65 años (p = 0,059), y una mediana de SG de 7,0 meses (IC 95%: 5,7–11,5) frente a 13,1 meses (IC 95%: 9,3–NA) (p = 0,0029).

El sexo no se asoció con la supervivencia: la mediana de la SLP fue de 7,2 meses en los hombres y de 6,9 meses en las mujeres (p = 0,91), y la mediana de la SG fue de 9,4 frente a 9,3 meses (p = 0,55).

La metástasis hepática se asoció con peores desenlaces. La mediana de la SLP fue de 5,8 meses (IC 95%: 4,9–7,5) frente a 8,0 meses (IC 95%: 7,2–13,3) sin afectación hepática (p = 0,0024), y la mediana de SG fue de 6,4 frente a 12,0 meses (p = 0,026). Por el contrario, la metástasis cerebral no mostró diferencias significativas en la SLP (11,2 frente a 7,2 meses, p = 0,89) ni en la SG (9,3 frente a 10,4 meses, p = 0,84).

Comparación mediante análisis landmark de la finalización de la inducción (t = 2,8 meses)

La finalización de ≥4 ciclos no se asoció con diferencias en los resultados posteriores al punto de referencia. SLP: CRI ajustado (edad + ECOG) 1,72 (IC 95%: 0,22–13,76), p = 0,61. SG: CRI ajustado 0,66 (IC 95%: 0,14–3,19), p = 0,61. Las estimaciones del IPTW y del TMSR a los 12 meses fueron concordantes (tabla 2). Se observaron resultados similares en los puntos de referencia a los 2,6 y 3,0 meses y con una definición de exposición más estricta. Los análisis desde el inicio del tratamiento que contrastan ≥4 frente a <4 ciclos son exploratorios y susceptibles de sesgo de tiempo inmortal; por lo tanto, nuestra interpretación se basa principalmente en los resultados de los análisis del punto de referencia. En los análisis de sensibilidad preplanificados (modelos de Cox ajustados por IPTW, tiempos del punto de referencia alternativos y una definición de exposición más estricta), las estimaciones de los CRI fueron direccionalmente coherentes con los modelos landmark primarios y no identificaron factores pronósticos adicionales.

Tabla 2.

Comparación según el punto de referencia (t = 2,8 meses) para finalización de ≥4 ciclos (exposición primaria)

Estimador  SLP  p  SG  p 
Cox (ajustado por edad + ECOG)  1,72 (0,22–13,76)  0,61  0,66 (0,14–3,19)  0,61 
IPTW  1,02 (0,13–8,27)  0,99  0,76 (0,16–3,56)  0,72 
TMSR Δ a los 12 meses  −2,45 (−8,58, 3,69)  0,43  +1,11 (−4,19, 6,40)  0,68 

IC 95% en paréntesis; los valores TMSR son diferencias en meses a los 12 meses después del punto de referencia, completado menos no completado).

Estimador primario = CRI ajustado mediante modelo de Cox. IPTW utiliza un modelo de propensión con edad, ECOG, metástasis hepática/cerebral y sexo (ponderaciones truncadas). TMSR Δ es la supervivencia media (completado – no completado).

ECOG: Escala de estado funcional del Eastern Cooperative Oncology Group; IPTW: ponderación por el inverso de la probabilidad de recibir tratamiento; SG: supervivencia global; SLP: supervivencia libre de progresión; TMSR: tiempo medio de supervivencia restringido.

Análisis de regresión univariante de Cox

Para la SG, una ECOG ≥2 al inicio del estudio se asoció con un riesgo de mortalidad casi 3 veces superior a una ECOG 0–1 (CRI 2,96; IC 95%: 1,45–6,01; p = 0,0028), y una edad ≥65 años también se asoció con un mayor riesgo (CRI 2,50; IC 95%: 1,34–4,67; p = 0,0038). La metástasis hepática se asoció de forma significativa con una peor SG (CRI 1,83; IC 95%: 1,02–3,27; p = 0,041), mientras que la metástasis cerebral no fue significativa. No se pudo estimar el efecto de la variable sexo en los modelos univariables debido a la falta de variación entre los casos completos.

Para la SLP, una ECOG ≥2 se asoció de forma independiente con un mayor riesgo de progresión o muerte (CRI 2,97; IC 95%: 1,31–6, 72; p = 0,009), y la metástasis hepática también se asoció de forma independiente con una SLP más corta (CRI 2,30; IC 95%: 1,25–4,23; p = 0,0076). Una edad ≥65 años no fue estadísticamente significativa (CRI 1,80; IC 95%: 0,97–3,32; p = 0,061), y la metástasis cerebral no fue significativa. No se pudo estimar el sexo entre los casos completos.

Análisis de regresión multivariante de Cox

Los modelos ajustados según las variables al inicio del estudio (edad, ECOG, metástasis hepática, metástasis cerebral; sexo preespecificado pero sin estimación por la misma razón) identificaron la edad y la escala ECOG como predictores independientes de una peor SG, y la ECOG junto con la metástasis hepática para la SLP. Se cumplieron los supuestos de riesgos proporcionales (prueba global de residuos de Schoenfeld: SG p = 0,93; SLP p = 0,50). Los análisis se realizaron con casos completos (n = 67). No se incluyeron las variables posbasales (por ejemplo, número de ciclos, duración del tratamiento) (fig. 3).

Figura 3.

Modelos multivariables de Cox al inicio del tratamiento. Los gráficos de bosque muestran los cocientes de riesgos instantáneos (CRI) con intervalos de confianza del 95% en escala logarítmica. La tabla de la derecha muestra los CRI (IC 95%) y los valores p. Los modelos se ajustaron por edad (por año), ECOG (por punto), metástasis hepática y cerebral; el sexo se especificó previamente, pero no se pudo estimar en los casos completos. Se cumplieron los supuestos de riesgos proporcionales (prueba global de residuos de Schoenfeld: SG p = 0,93; SLP p = 0,50). El n de casos completos y el número de eventos se muestran en los subtítulos. No se incluyeron las variables posbasales (por ejemplo, el número de ciclos). ECOG: Escala del Eastern Cooperative Oncology Group.

Análisis multivariable basado en el punto de referencia (t = 2,8 meses). En los modelos de Cox ajustados a partir del punto de referencia, la finalización de ≥4 ciclos no se asoció de forma independiente con SLP o SG posteriores al punto de referencia tras el ajuste por las covariables basales (véase la comparación por landmark y la tabla 2).

Seguridad

El análisis de seguridad incluyó un total de 76 pacientes. Se notificaron eventos adversos en 61 pacientes (80,3%). Los EA notificados con mayor frecuencia se muestran en la tabla 3. En 34 pacientes (44,7%) los EA fueron de grado 3 o superior. Se produjeron EA inmunomediados en 6 pacientes (7,9%). En 14 pacientes (18,4%) los EA llevaron a la interrupción del tratamiento. No se produjo ningun EA que provocara la muerte.

Tabla 3.

Eventos adversos

Todos N = 76  Cualquier grado n (%)  Grado 3 n (%)  Grado 4 n (%)  Grado 5n (%) 
Cualquier evento adverso  61 (80,3)  32 (42,1)  5 (6,6)  0 (0) 
Trastornos sanguíneos y del sistema linfático
Anemia  29 (38,2)  12 (15,8)  0 (0)  0 (0) 
Neutropenia  25 (32,9)  14 (18,4)  2 (2,6)  0 (0) 
Trombocitopenia  15 (19,7)  5 (6,6)  0 (0)  0 (0) 
Pancitopenia  3 (3,9)  1 (1,3)  1 (1,3)  0 (0) 
Neutropenia febril  5 (6,6)  2 (2,6)  0 (0)  0 (0) 
Trastornos gastrointestinales
Náuseas  7 (9,2)  0 (0)  0 (0)  0 (0) 
Vómitos  1 (1,3)  0 (0)  0 (0)  0 (0) 
Diarrea  5 (6,6)  0 (0)  0 (0)  0 (0) 
Mucositis  4 (5,3)  0 (0)  0 (0)  0 (0) 
Trastornos hepatobiliares
Hiperbilirrubinemia  1 (1,3)  0 (0)  0 (0)  0 (0) 
Elevación de GGT  5 (6,6)  0 (0)  0 (0)  0 (0) 
Elevación de ALT  2 (2,6)  1 (1,3)  0 (0)  0 (0) 
Elevación de AST  2 (2,6)  1 (1,3)  0 (0)  0 (0) 
Hepatitis  2 (2,6)  2 (2,6)  0 (0)  0 (0) 
Trastornos de la piel y del tejido subcutáneo
Dermatitis  1 (1,3)  0 (0)  0 (0)  0 (0) 
Erupción cutánea  1 (1,3)  0 (0)  0 (0)  0 (0) 
Alopecia  2 (2,6)  0 (0)  0 (0)  0 (0) 
Infecciones
Sepsis urinaria  1 (1,3)  1 (1,3)  0 (0)  0 (0) 
Trastornos endocrinos
Hipertiroidismo  2 (2,6)  0 (0)  0 (0)  0 (0) 
Hipotiroidismo  1 (1,3)  0 (0)  0 (0)  0 (0) 
Trastornos del metabolismo y la nutrición
Disminución del apetito  5 (6,6)  0 (0)  0 (0)  0 (0) 
Hipopotasemia  10 (13,2)  0 (0)  2 (2,6)  0 (0) 
Hiponatremia  4 (5,3)  2 (2,6)  1 (1,3)  0 (0) 
Hipomagnesemia  1 (1,3)  0 (0)  0 (0)  0 (0) 
Hipocalcemia  1 (1,3)  0 (0)  0 (0)  0 (0) 
Hipercalcemia  1 (1,3)  0 (0)  0 (0)  0 (0) 
Hiperglucemia  1 (1,3)  1 (1,3)  0 (0)  0 (0) 
Trastornos generales
Astenia  35 (40,1)  2 (2,6)  0 (0)  0 (0) 
Trastornos musculoesqueléticos y del tejido conjuntivo
Artralgias  2 (2,6)  0 (0)  0 (0)  0 (0) 
Trastornos del sistema nervioso central
Neuropatía  1 (1,3)  0 (0)  0 (0)  0 (0) 
Trastornos renales y urinarios
Elevación de la creatinina en sangre  1 (1,3)  0 (0)  0 (0)  0 (0) 

ALT: alanina aminotransferasa; AST: aspartato aminotransferasa; GGT: gamma-glutamil transferasa.

Discusión

En nuestro estudio la mediana de la SG fue de 9,4 meses (IC 95%: 7,0–13,1), algo inferior a los 12,3 meses (IC 95%: 10,8–15,9) notificados en el estudio IMpower13314. Esta diferencia podría reflejar perfiles basales concretos, en particular la inclusión de pacientes con un estado funcional más deteriorado: el 17,1% presentaban una ECOG ≥2, un grupo excluido del estudio IMpower133, que solo incluyó a pacientes con una ECOG de 0 a 1. Es posible que también hayan contribuido otros factores derivados del contexto de la vida real, como una mayor carga de la comorbilidad y una menor frecuencia de pruebas de imagen.

Por otra parte, la mediana de supervivencia sin progresión fue mayor en nuestra serie (7,2 meses; IC 95%: 6,5–8,6) frente a 5,2 meses (IC 95%: 4,4–5,6) en el IMpower13314, posiblemente debido a prácticas como la continuación de la inmunoterapia más allá de la progresión radiológica en determinados pacientes o a diferencias en los programas de pruebas de imagen fuera del ámbito de los estudios clínicos.

Nuestros hallazgos coinciden con otros estudios observacionales. Falchero et al. comunicaron una mediana de SG y de SLP de 11,3 y 22 meses, respectivamente; solo el 11% de su cohorte presentaba una ECOG ≥2 frente al 17,1% en la nuestra, lo que puede explicar en parte una SG más alta en su caso17. El estudio italiano MAURIS, realizado en una población bastante similar, mostró una mediana de SG de 10,7 meses (IC 95%: 9,9–13,7) y una SLP de 5,5 meses (IC 95%: 5,3–5,8)18.

Por el contrario, Shiono et al. documentaron una SG más larga (15,9 meses; IC 95%: 11,8–18,3) y una SLP de 5,4 meses (IC 95%: 4,6–5,9), probablemente debido a la selección de pacientes, la distribución de edades y los métodos de seguimiento19. De manera similar, Lee et al. notificaron una SG y una SLP de 12,0 y 4,6 meses, respectivamente, lo que subraya la heterogeneidad de las poblaciones en la práctica clínica real20.

Nuestra TRO también fue notablemente superior (81,7%; IC 95%: 70,1–89,4) a la del estudio IMpower133 (60,2%). Esta diferencia puede estar influida por criterios de evaluación de la respuesta más heterogéneos en entornos clínicos reales y por la ausencia de una confirmación radiológica obligatoria, que difiere del estricto enfoque protocolizado utilizado en los ensayos clínicos. A pesar de estas variaciones, la mediana de la duración del tratamiento en nuestro estudio (4,4 meses) fue comparable a la observada en el estudio IMpower133, lo que sugiere una exposición al régimen terapéutico similar14.

Estos hallazgos ponen de relieve el valor de los estudios observacionales como complemento de los datos obtenidos en los ensayos clínicos, ya que ofrecen una visión más pragmática del resultado del tratamiento en la práctica oncológica habitual.

El estado funcional basal, medido con la ECOG, se asoció con la supervivencia. Los pacientes con una ECOG ≥2 tuvieron una SLP y una SG significativamente más cortas que aquellos con una ECOG 0–1. Dado que el estudio IMpower133 excluyó a los pacientes con la ECOG ≥2, nuestros hallazgos añaden un contexto real para este régimen en grupos más frágiles. En la población similar a la del estudio IMpower-133 (estado funcional de 0–1), la mediana de la SG y la SLP fue de 11,9 y 5,3 meses, respectivamente14. Resultados similares de otros estudios confirman que la ECOG ≥2 está relacionada con un mayor riesgo de progresión y muerte17,21,22. Masubuchi et al. también encontraron que un buen estado funcional en la recaída predice una supervivencia más larga, lo que refuerza que la ECOG ≥2 podría ser un marcador de un peor desenlace y la necesidad de un tratamiento selectivo en pacientes vulnerables con CPM23.

La edad también pareció influir en la SG, con resultados significativamente peores en pacientes ≥65 años en nuestro análisis. No se encontraron diferencias estadísticamente significativas en la SLP entre los grupos de edad. Los efectos de la edad en la supervivencia fueron variables. Shiono et al. notificaron una supervivencia similar en pacientes ≥70 años frente a los <70 años y no encontraron diferencias dentro de los subgrupos de edad avanzada19. Noivo et al.21 no hallaron asociación alguna entre la edad y la supervivencia o la tasa de respuesta, mientras que Choi et al. no observaron que la edad tuviese un valor pronóstico en la SLP o la SG22. Chen et al. notificaron un beneficio similar del atezolizumab en los pacientes >65 años24. Wang et al. asociaron el aumento de la edad con una mejor SLP, pero no con una mejor SG25. Por el contrario, Falchero et al. identificaron la edad como un predictor significativo de la SG, ya que los pacientes mayores de 65 años mostraron una supervivencia más corta (mediana de SG de 9,8 frente a 13,2 meses; CRI = 1,26; p = 0,03)17. En general, la mayoría de los estudios no muestran un efecto negativo consistente de la edad.

En los modelos ajustados, no se pudo estimar el efecto de la variable sexo debido a la ausencia de mujeres entre los casos completos; los resúmenes no ajustados no mostraron diferencias claras. Un estudio portugués reciente no encontró diferencias significativas en la SLP (p = 0,828) o la SG (p = 0,782) según el sexo21. Del mismo modo, varios estudios no asociaron el sexo con diferencias en la supervivencia19,22,25.

En los modelos multivariables, la metástasis hepática fue un predictor independiente de una SLP más corta, pero no mostró una asociación significativa con la SG. Esto concuerda con los análisis univariables, que también mostraron una peor SLP y, a nivel no ajustado, una peor SG en pacientes con metástasis hepática. En el ensayo IMpower133, los pacientes con metástasis hepática tuvieron valores inferiores en la SG (9,3 frente a 16,8 meses) y en la SLP (4,3 frente a 5,6 meses)14. Musicco et al. observaron diferencias significativas en la SG entre los pacientes con y sin metástasis hepática (6,6 frente a 15,9 meses; p < 0,001)26. Por otra parte, Masubuchi et al. y Wang et al. no notificaron asociación alguna con la SLP, probablemente debido a que las muestras eran pequeñas23,25.

En nuestra cohorte, la metástasis cerebral inicial no influyó significativamente en la supervivencia. Esto podría estar relacionado con el tamaño reducido de los subgrupos o con factores de confusión tales como radioterapia previa o sesgo de selección. Falchero et al. tampoco observaron diferencias en la SG (9,9 frente a 11,6 meses; p = NS), aunque su análisis multivariable identificó la metástasis cerebral como un predictor de una SLP más corta (CRI 1,3; IC 95%: 1,0–1,6; p = 0,02). La metástasis cerebral fue más frecuente en su cohorte (27%) que en la nuestra (10,5%). Del mismo modo, un análisis exploratorio del estudio IMpower133 (∼8% con metástasis cerebral) no encontró diferencias en la SG o la SLP (CRI 1,07; IC 95%: 0,47–2,43)14.

En nuestro análisis, la duración del tratamiento no influyó de forma independiente en la supervivencia. La finalización de ≥4 ciclos (inducción completa) no se asoció con diferencias en los desenlaces posteriores al punto de referencia. Por el contrario, Musicco et al. y Wang et al. observaron una SG más larga (14,1 frente a 4,7 meses, p < 0,001) y una mejora de la SLP y la SG, respectivamente, en los pacientes que finalizaron todos los ciclos de inducción25,26. Sin embargo, ambos estudios analizaron la duración del tratamiento sin tener en cuenta el sesgo de tiempo inmortal, lo que puede sobreestimar el beneficio de supervivencia en los pacientes que pueden recibir más ciclos. Por el contrario, nuestro enfoque del punto de referencia sugiere que una mayor duración del tratamiento probablemente refleja un mejor pronóstico inicial o una mejor tolerancia al tratamiento, más que un efecto causal de los ciclos adicionales.

Tanto los análisis univariantes como los multivariantes identificaron el estado funcional en la ECOG inicial como el factor pronóstico más importante en pacientes con CPM en estadio avanzado tratados con quimioinmunoterapia. En el análisis univariante, una ECOG ≥2, una edad ≥65 años y la metástasis hepática se asociaron de forma significativa con un aumento de la mortalidad. Tras el ajuste multivariante, la ECOG ≥2 y la edad ≥65 años se mantuvieron asociadas de forma independiente con una peor SG, lo que subraya el impacto del estado funcional y fisiológico basal en los resultados.

En cuanto a la supervivencia sin progresión, la ECOG ≥2 se asoció de forma sistemática con un mayor riesgo de progresión o muerte tanto en los modelos univariantes como en los multivariantes, mientras que la edad ≥65 años no se asoció significativamente con la supervivencia tras el ajuste. La presencia de metástasis cerebral no mostró una asociación significativa con ninguno de los 2 resultados. La metástasis hepática surgió como un factor pronóstico relevante, ya que se asoció significativamente con una SLP más corta, en consonancia con su impacto negativo en el pronóstico ya establecido en el CPM.

En conjunto, estos resultados ponen de relieve el valor pronóstico del estado funcional basal y el impacto adverso de la afectación hepática, al tiempo que sugieren que la edad cronológica por sí sola tiene una influencia más pronunciada en la SG que en la SLP.

Nuestros análisis de sensibilidad (modelos ajustados por IPTW y modelos landmark) respaldan la solidez de estas asociaciones, pero no permiten definir criterios de selección formales ni subgrupos específicos de pacientes en los que se esperen desenlaces en salud «óptimos» con la quimioinmunoterapia basada en atezolizumab.

En términos de seguridad, el perfil de los eventos adversos más frecuentes en el ensayo IMpower133 fue similar al de nuestra cohorte, y la toxicidad hematológica fue la más común, seguida de la toxicidad gastrointestinal14. En dicho ensayo clínico, la incidencia de eventos adversos fue ligeramente superior a la de nuestra cohorte (94,9% frente a 80,3%), al igual que la incidencia de eventos adversos mediados por el sistema inmunitario (39,9% frente a 7,9%) y la proporción de muertes relacionadas con el tratamiento (1,5% frente a 0%). Estos resultados podrían estar relacionados con el menor tamaño de la muestra, que limita la detección de eventos raros. Además, las diferencias en el diseño del estudio, la selección de pacientes y la duración del seguimiento podrían haber influido en la identificación y el registro de la toxicidad. En la práctica clínica real, los eventos adversos suelen estar menos sistematizados y se notifican menos que en los ensayos clínicos.

Limitaciones

Este estudio tiene varias limitaciones. A pesar del uso de modelos multivariables de Cox, IPTW y puntos de referencia temporal (landmark time), la naturaleza observacional retrospectiva de nuestro estudio y la ausencia de un grupo de control impiden una inferencia causal formal y dejan margen para la confusión residual y el sesgo de selección. El tamaño relativamente pequeño de la muestra, especialmente en los subgrupos de pacientes con ECOG ≥2 o metástasis cerebral, reduce la potencia estadística para detectar diferencias significativas. Los análisis de subgrupos y multivariables no se ajustaron por multiplicidad de comparaciones y deben interpretarse de forma descriptiva y como generadores de hipótesis. Las evaluaciones radiológicas se realizaron en la práctica clínica habitual, lo que puede introducir variabilidad en la evaluación de la respuesta. Por último, no se disponía de ningún protocolo registrado ni plan de análisis estadístico especificado prospectivamente; aunque los criterios de valoración principales y las covariables clave estaban predefinidos, algunos análisis se basaron necesariamente en los datos, y los resultados deben considerarse exploratorios.

Conclusiones

Este estudio en la vida real describe la eficacia y la seguridad de atezolizumab combinado con un derivado de platino y etopósido en el CPM de estadio extenso, y muestra altas tasas de respuesta y una supervivencia aceptable en una población heterogénea propia de la práctica habitual. La mediana de la SLP fue similar a la comunicada en el estudio IMpower133, pero la mediana de la SG fue más corta, lo que concuerda con la inclusión en nuestro estudio de pacientes con un estado funcional más deteriorado (ECOG ≥2) y otras complejidades propias del entorno clínico real. El estado funcional basal según ECOG y la edad avanzada se asociaron de forma independiente con una peor SG, mientras que la metástasis hepática fue un predictor independiente de una SLP más corta. El sexo no mostró un efecto claro (no resultó estimable en los modelos ajustados) y la metástasis cerebral no se asoció de forma significativa con los desenlaces. En un análisis landmark preespecificado, finalizar ≥4 ciclos de inducción no se asoció de forma independiente con una SLP o una SG posteriores al punto de referencia, lo que sugiere que una mayor duración del tratamiento puede reflejar principalmente un mejor pronóstico basal o una mejor tolerancia al tratamiento.

Estos hallazgos añaden evidencia pragmática sobre el uso de la quimioinmunoterapia basada en atezolizumab en la práctica oncológica diaria y ayudan a refinar los factores pronósticos clínicos en el CPM metastásico. Sin embargo, la ausencia de un grupo de control aleatorizado y la falta de emulación formal del ensayo suponen que nuestros resultados deben interpretarse como complementarios al estudio IMpower133, sin poder de validación.

Contribución a la literatura científica

Este estudio aporta evidencia de la vida real sobre la eficacia y la seguridad de atezolizumab en combinación con un derivado de platino y etopósido en pacientes con CPM metastásico. Complementa los datos de ensayos clínicos al confirmar su aplicabilidad en la práctica habitual e identificar las variables clínicas basales asociadas con el desenlace del tratamiento. Estos hallazgos mejoran la comprensión de los perfiles de pacientes que pueden beneficiarse más, lo que contribuye al avance de la oncología personalizada y a una toma de decisiones terapéuticas más precisa.

Los hallazgos tienen implicaciones relevantes para la práctica clínica, ya que respaldan la integración de los regímenes basados en atezolizumab como opción estándar en entornos clínicos reales. También destacan la importancia de identificar factores predictivos para refinar la selección de pacientes y mejorar los resultados. En cuanto a la investigación, el estudio abre vías para una mayor exploración de biomarcadores y estrategias de optimización del tratamiento. Desde el punto de vista de la política sanitaria y de farmacia hospitalaria, los datos respaldan la asignación informada de recursos y el uso racional de las terapias inmuno-oncológicas, en consonancia con los objetivos de eficiencia y sostenibilidad.

Responsabilidades éticas

El estudio fue aprobado por el Comité Provincial de Ética en Investigación de Sevilla, España (código de registro: 202599904414345).

Financiación

Los autores declaran que no han recibido ayudas específicas de parte del sector público, sector privado o entidades sin ánimo de lucro.

Conflicto de intereses

Los autores declaran que no tienen conflictos de intereses.

Declaración de contribución de autoría CRediT

Laura Moñino Domínguez: Writing – review & editing, Writing – original draft, Visualization, Validation, Supervision, Software, Resources, Project administration, Methodology, Investigation, Funding acquisition, Formal analysis, Data curation, Conceptualization. Laura Amaro Álvarez: Writing – review & editing, Writing – original draft, Visualization, Validation, Supervision, Software, Resources, Project administration, Methodology, Investigation, Funding acquisition, Formal analysis, Data curation. Alicia Aguado Paredes: Writing – review & editing, Writing – original draft, Visualization, Validation, Supervision, Software, Resources, Project administration, Methodology, Investigation, Funding acquisition, Formal analysis, Data curation. Isabel María Carrión Madroñal: Visualization, Validation, Supervision, Methodology, Conceptualization.

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Afiliacion actual: Servicio de Farmacia, Hospital Universitario Virgen de Valme, Sevilla, España

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