El cáncer de ovario es la segunda neoplasia ginecológica más letal a nivel mundial, siendo la principal causa de muerte dentro de estos tumores en países desarrollados1.
El cáncer de ovario resistente al platino se asocia a un pronóstico desfavorable. El tratamiento habitual en el contexto platino-resistente consiste en quimioterapia en monoterapia (paclitaxel, doxorrubicina liposomal pegilada o gemcitabina) o en combinación con bevacizumab2.
La mayoría de los carcinomas de ovario sobreexpresan el receptor de folato alfa (FRα), siendo este un factor de mal pronóstico, con menores respuestas a la quimioterapia. Mirvetuximab soravtansina (MS) es un anticuerpo conjugado que combina un anticuerpo monoclonal dirigido contra el FRα con un agente citotóxico (soravtansina) que inhibe la polimerización de la tubulina y produce apoptosis celular. MS está indicado en monoterapia para el tratamiento de pacientes adultas con cáncer de ovario epitelial seroso de alto grado, trompas de Falopio o peritoneal primario con positividad intensa mayor del 75% para el FRα y resistente a los compuestos de platino, que han recibido entre uno y 3 esquemas de tratamiento sistémico3.
Los principales efectos adversos (EA) incluyen toxicidad ocular, neumonitis y neuropatía periférica3.
Se presenta un caso de toxicidad gastrointestinal fatal tras una única dosis de MS en una paciente con cáncer de ovario recurrente.
Descripción del casoUna mujer de 70 años diagnosticada en 2023 de carcinoma seroso de alto grado tubo-ovárico-peritoneal, estadio inicial IIIC (FIGO IIIB posquirúrgico), con mutación en línea germinal y somática en BRCA1. Recibió tratamiento con carboplatino y paclitaxel en neoadyuvancia (3 ciclos), seguido de una cirugía de intervalo con citorreducción óptima y 3 ciclos adicionales en adyuvancia, finalizando en febrero de 2024. Posteriormente, se inició mantenimiento con olaparib.
En septiembre de 2024 (intervalo libre de platino: 7 meses), se objetivó progresión peritoneal, iniciando segunda línea con carboplatino, doxorrubicina liposomal y bevacizumab. Continuó con bevacizumab de mantenimiento hasta progresión analítica (ascenso del CA-125) y clínica (aparición de dolor abdominal tipo cólico), que motivó el ingreso hospitalario en mayo de 2025. Se confirmó progresión radiológica con suboclusión del intestino delgado secundaria a progresión de carcinomatosis peritoneal. Se logró el manejo sintomático eficaz, permaneciendo estable a nivel digestivo tras el alta.
El 12 de junio de 2025 se inició la tercera línea con MS a dosis de 6 mg/kg, según el peso corporal ideal ajustado (51,56 kg), tras confirmarse la expresión positiva del FRα. Valoración analítica al inicio: creatinina 2,36 mg/dl, leucocitos 8,77/μl y neutrófilos 5,81/μl.
Al séptimo día postratamiento (19 de junio), la paciente acudió a urgencias por diarrea líquida de inicio reciente (4–5 días), de hasta 10 deposiciones/día, sin productos patológicos, con ligera mejoría tras loperamida. Valoración analítica: creatinina 1,86 mg/dl, leucocitos 15.660/μl, neutrófilos 12.630/μl y PCR 6 mg/dl. Se solicitaron coprocultivo y detección de la toxina de Clostridioides difficile. Dado que no se sospechó un origen infeccioso claro, no se instauró tratamiento antibiótico y se decidió el alta domiciliaria, con tratamiento sintomático ante la estabilidad clínica.
A las 48 horas (21 de junio) consultó de nuevo por persistencia de la diarrea grado 2–3, debilidad, anorexia y deterioro del estado general, decidiéndose el ingreso hospitalario. En la analítica al ingreso se observó: creatinina 1,81 mg/dl, leucocitos 12.850/μl, neutrófilos 10.790/μl, procalcitonina (PCT) 2 ng/ml y PCR 38,4 mg/dl. Se instauró tratamiento de soporte con fluidoterapia y antibioterapia empírica con piperacilina/tazobactam 4 g/6 h. Ante los hallazgos analíticos y clínicos, se asoció metilprednisolona 40 mg/24 h.
El 23 de junio el coprocultivo resultó negativo. En la analítica de control se observó creatinina 1,60 mg/dl, leucocitos 14.140/μl, neutrófilos 11.490/μl, PCT 3,07 ng/ml y PCR 27,10 mg/dl. La paciente presentaba dolor abdominal intenso, no controlado con rescates subcutáneos de cloruro mórfico, por lo que se inició perfusión continua.
Durante el ingreso se realizó TC abdominopélvico (24 de junio), que evidenció signos radiológicos de pancolitis, neumoperitoneo por perforación intestinal con colección intraabdominal asociada y ureterohidronefrosis izquierda secundaria a la compresión extrínseca del uréter proximal. En la analítica del 24 de junio se objetivó empeoramiento de la función renal (creatinina 2,42 mg/dl), PCT 7,77 ng/ml y PCR 37,3 mg/dl. Ante el incremento de la PCT, se escaló la antibioterapia a meropenem 1 g/8 h.
Dada la situación clínica y el deterioro general, se desestimó la intervención quirúrgica y se inició sedación paliativa, produciéndose el fallecimiento el 25 de junio de 2025.
DiscusiónLa seguridad de MS en el tratamiento del cáncer de ovario resistente al platino se ha evaluado principalmente en 4 ensayos clínicos4–7, con un total de 682 pacientes. En el análisis integrado de seguridad, los EA más frecuentes fueron visión borrosa (43%), náuseas (41%), diarrea (39%) y fatiga (35%), siendo en su mayoría de grado 1–2. Los eventos de grado 3 o mayores ocurrieron en el 48% de las pacientes, fundamentalmente queratopatía y visión borrosa (5% respectivamente). En este análisis, los efectos gastrointestinales graves fueron poco frecuentes (2% náuseas, 3% diarrea y 4% dolor abdominal grado ≥3)8. De forma similar, en el ensayo PICCOLO9, en pacientes con enfermedad platino-sensible y tratamiento de tercera línea o posteriores, el perfil de toxicidad digestiva fue leve-moderado, sin reportes de perforación intestinal ni colitis graves.
En la base de datos EudraVigilance se han notificado 73 casos de EA gastrointestinales relacionados con MS, de los cuales 21 fueron diarrea y 3 perforación intestinal. Se recoge un único caso fatal de colitis y perforación intestinal (número de identificación del Centro Autonómico de Farmacovigilancia 20,250,021,581 que corresponde al caso clínico descrito)10.
La relación temporal estrecha entre la administración del fármaco y el inicio de la diarrea severa sugiere una alta probabilidad de toxicidad inducida por el fármaco. La aplicación del algoritmo de Naranjo arrojó una puntuación de 3, clasificando la reacción como «posible».
En pacientes con carcinomatosis peritoneal extensa y fragilidad digestiva, el riesgo de perforación podría verse incrementado por mecanismos multifactoriales, como daño epitelial directo, inflamación intestinal e hipoperfusión local secundaria al estado tumoral avanzado.
Este caso resalta la importancia de mantener una vigilancia activa del perfil de seguridad gastrointestinal de MS, especialmente en pacientes con múltiples líneas de tratamiento y compromiso peritoneal. La recogida sistemática de nuevos casos permitirá una caracterización más precisa del perfil de seguridad del fármaco en práctica clínica real.
FinanciaciónLos autores declaran no haber recibido ayudas específicas del sector público, sector privado o entidades sin ánimo de lucro.
Conflicto de interesesLos autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.
Declaración de contribución de autoría de CRediTCarlota Rodríguez-Tenreiro Rodríguez: Writing – review & editing, Writing – original draft, Supervision, Project administration, Investigation, Data curation, Conceptualization. Alicia Caso González: Writing – review & editing, Writing – original draft, Investigation, Data curation. Marina Muñoz Villasur: Writing – review & editing, Investigation, Data curation. Lucía Roncero Sánchez: Writing – review & editing, Investigation, Data curation. Ana Lozano Blázquez: Writing – review & editing, Validation, Supervision.



