La participación del farmacéutico de hospital en los equipos multidisciplinares de trasplante de órgano sólido es esencial en el cuidado del paciente trasplantado. El objetivo de este documento es fomentar que en España el farmacéutico clínico se consolide como miembro del equipo multidisciplinar de trasplante, con el fin de aportar valor al proceso asistencial integral del paciente trasplantado de órgano sólido. Se realizó un análisis detallado de la bibliografía, se llevó a cabo la identificación de buenas prácticas a nivel internacional y se recogió la visión de farmacéuticos, médicos de diferentes especialidades y asociaciones de pacientes. El documento final fue consensuado por un grupo de farmacéuticos de hospital expertos en trasplante de órgano sólido. En este documento se definen las actividades en las que el farmacéutico de hospital, mediante su integración coordinada en el equipo multidisciplinar de trasplante, podría participar y aportar valor a la atención integral del paciente con trasplante de órgano sólido.
The participation of hospital pharmacists in multidisciplinary solid organ transplant teams is essential in the care of transplant patients. The objective of this document is to encourage clinical pharmacists in Spain to become established as members of the multidisciplinary transplant team, in order to add value to the comprehensive care process of solid organ transplant patients. A detailed analysis of the literature was conducted, along with the identification of international best practices, and insights were gathered from pharmacists, physicians from various specialties, and patient associations. The final document was approved by consensus by a group of hospital pharmacist experts in solid organ transplantation. This document defines the activities in which hospital pharmacists, through their coordinated integration into the multidisciplinary transplant team, could participate and add value to the comprehensive care of patients with solid organ transplant.
El trasplante de órgano sólido (TOS) constituye uno de los mayores avances terapéuticos en medicina de las últimas décadas1, siendo España el país con la tasa más elevada del mundo en donación y trasplantes por millón de población2,3.
Gracias a los avances en el proceso de TOS (mejoras en las técnicas quirúrgicas, avances en la terapia inmunosupresora, adecuada selección de donante y receptor, etc.), los pacientes receptores tienen una mayor esperanza de vida, que está asociada a una elevada multimorbilidad y complejidad terapéutica. Esto es debido al requerimiento de un elevado número de fármacos (terapia inmunosupresora, antimicrobiana y otros fármacos concomitantes de uso crónico), junto con las implicaciones asociadas y los múltiples cuidados requeridos a lo largo de toda la vida del paciente (control de la adherencia y de las interacciones farmacológicas, monitorización farmacocinética, visitas de seguimiento, etc.)4,5.
Dada la complejidad, polimedicación y alto riesgo de complicaciones clínicas de las personas trasplantadas, los centros trasplantadores han requerido históricamente la implicación de equipos multidisciplinares y proactivos para llevar a cabo un manejo crónico integral del paciente y cubrir así todas sus necesidades. Desde el grupo de trabajo FarmaTrasplante se refuerza este concepto, proponiendo la incorporación de la figura del farmacéutico de hospital (FH) a los equipos multidisciplinares del TOS.
Distintos estudios demuestran que la implicación del FH en estos equipos tiene un impacto positivo en los resultados en salud, mejorando el manejo y cumplimiento terapéutico, la formación al paciente y la planificación del alta, entre otros6–11.
En España, pese a ser el país líder en donaciones y TOS a nivel mundial12, la figura del FH de TOS está menos consolidada que en otros países, como Estados Unidos o Reino Unido, donde el FH está integrado en la práctica clínica habitual de los equipos multidisciplinares de los centros trasplantadores, siendo necesaria su implicación para la acreditación de los programas de trasplante13.
Por tanto, un reto importante en el ámbito del TOS en España es consolidar la presencia del FH en los equipos multidisciplinares de los centros trasplantadores y potenciar su formación especializada y experiencia en este campo.
Con este fin, se creó el grupo de trabajo FarmaTrasplante de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), primer grupo español de farmacéuticos dedicado específicamente al trasplante de órgano sólido.
En este contexto, los objetivos de este documento de posicionamiento son:
- •
Fomentar que en España la figura del FH se consolide como miembro del equipo multidisciplinar de trasplante, con el fin de aportar valor al proceso asistencial integral del paciente trasplantado de órgano sólido.
- •
Visibilizar el papel del FH en el TOS ante la sociedad y los profesionales sanitarios.
- •
Definir las actividades en las que el FH, mediante su integración coordinada en el equipo multidisciplinar de trasplante, podría participar y aportar valor a la atención integral de las personas con TOS.
- •
Establecer alianzas con otras sociedades científicas en el campo del trasplante en España para la consecución de dichos objetivos.
Este documento se basa en la Guía de actividades de farmacia hospitalaria en TOS en España14, elaborada por el grupo FarmaTrasplante de la SEFH. Esta guía fue una iniciativa que partió del Comité Coordinador del Grupo FarmaTrasplante de la SEFH. El grupo de trabajo incluyó a los miembros de este comité, así como a médicos de diferentes especialidades y a asociaciones de pacientes que participan en la atención de esta población.
En una primera fase, se realizó un análisis detallado de la bibliografía para identificar buenas prácticas a nivel nacional e internacional en las que se recogieran las actividades del FH en la atención a los pacientes que reciben un TOS. Se estructuró la información obtenida de la búsqueda bibliográfica y se elaboró un borrador inicial en el que se recogió la visión de todos los miembros del grupo de trabajo. En una segunda fase, tras el análisis individual, se pasó a debatir en un taller su aplicabilidad y posibilidad de implantación en nuestro entorno sanitario. Finalmente, se incorporaron en el documento todos los puntos comentados en el taller para obtener el documento final.
Principales funciones del farmacéutico de hospital en el trasplante de órgano sólidoA pesar de que existen diferencias entre pacientes y tipos de órganos sólidos, y de que no existe equidad de recursos entre los diferentes centros, en este documento se pretende describir líneas generales de actividades que el FH puede desempeñar en el proceso del TOS.
El proceso asistencial del TOS presenta 3 fases principales: fase previa al trasplante (desde la inclusión en la lista de espera hasta la intervención quirúrgica), fase perioperatoria (desde la cirugía hasta el alta hospitalaria) y fase postrasplante, incluyendo el seguimiento en consultas externas.
A este respecto, el grupo FarmaTrasplante de la SEFH considera que el FH de TOS podría participar, aportando valor al equipo asistencial, en una serie de actividades fundamentales en diversos ámbitos transversales del trasplante, en actividades esenciales propias de cada fase del proceso asistencial de las personas trasplantadas y en el abordaje de determinadas poblaciones de pacientes.
Para llevar a cabo todas las funciones descritas a continuación, se considera clave que el FH tenga una formación especializada15,16, muestre una actitud proactiva e innovadora y que se facilite su inclusión en los equipos multidisciplinares para garantizar una adecuada atención farmacéutica integral a estos pacientes.
Cabe destacar que todas las funciones llevadas a cabo por el FH dentro del ámbito del TOS se deben realizar de forma coordinada con el resto de los profesionales sanitarios implicados en el trasplante, para asegurar la continuidad asistencial y el abordaje integral del paciente.
Entre las funciones transversales en las que puede participar el FH destacan (fig. 1):
- •
Gestión de fármacos y optimización de la farmacoterapia: se considera clave que el FH participe en la revisión, valoración y optimización de la farmacoterapia en todas las fases del proceso de TOS, a partir de la identificación de los cambios en la farmacoterapia, la conciliación de la medicación, el manejo de efectos adversos e interacciones farmacológicas, la simplificación de los regímenes terapéuticos y la gestión de medicamentos peligrosos en condiciones especiales.
- •
Monitorización farmacocinética y farmacodinámica periódica crónica: dado el estrecho margen terapéutico de los inmunosupresores y el elevado potencial de interacciones farmacológicas, se considera de valor que el FH, al ser personal sanitario especialista y experto en terapéutica, participe y asesore en la selección y ajuste del régimen inmunosupresor, a partir de la evaluación de la respuesta farmacodinámica con el comportamiento farmacocinético y el análisis farmacogenético.
- •
Manejo de la adherencia al tratamiento farmacológico y no farmacológico: en coordinación con el resto de los profesionales del equipo de trasplante, el FH contribuye a una óptima monitorización, valoración, educación y gestión integral de la adherencia terapéutica, incluyendo el diseño de programas de intervención innovadores. Estos aspectos son clave para asegurar el correcto abordaje del paciente, tanto antes como después del trasplante.
- •
Manejo de comorbilidades: el FH debe implicarse, junto con el resto del equipo multidisciplinar, en la valoración de las comorbilidades y en la monitorización, revisión y adecuación de la terapia y del cumplimiento terapéutico, así como en el desarrollo de programas de prevención. Se aconseja que el FH lleve a cabo entrevistas individualizadas en las que se recojan los datos clínicos pertinentes.
- •
Formación continuada a pacientes y cuidadores/familiares: la formación del paciente trasplantado es un pilar fundamental en su abordaje, requiriéndose esfuerzos formativos de manera permanente y continuada. Se considera de gran valor que el FH participe en este proceso, especialmente en la formación integral del paciente en materia de tratamiento y cumplimiento terapéutico, hábitos de vida saludables y medidas higiénicas y dietéticas (tabla 1). Además, se considera clave que el FH tenga formación en técnicas conductuales (como la entrevista motivacional) para aumentar el compromiso del paciente (fig. 2).
Tabla 1.Hábitos de vida saludable, medidas higiénicas y medidas dietéticas que se pueden aconsejar al paciente trasplantado por el equipo multidisciplinar de trasplante y que el farmacéutico de hospital puede ayudar a reforzar
Hábitos de vida saludables Vida relajadaControl sistemático de la temperatura corporal, peso y tensión arterial, así como controles analíticos periódicosEjercicio adaptado a la situación clínicaUso de mascarilla de manera habitualaLimitar la exposición a la luz solar directa Medidas higiénicas Extremar las medidas de higiene personal (ducha, lavado de manos, higiene bucal, etc.) y de los lugares donde permanezca el paciente trasplantadoExtremar medidas de desinfección ante la aparición de heridas o llagas Medidas dietéticas Dieta variada y ajustada a la situación individual del pacienteEvitar la obesidadRestringir el aporte de sal y de grasaEvitar los alimentos crudos, el alcohol y las bebidas estimulantesTomar los alimentos recomendados según la dieta mediterránea Fuente: elaboración propia a partir de Monte Boquet, E. (2020).
- •
Transiciones asistenciales: es importante que el FH participe en la conciliación de la medicación del paciente durante todas las transiciones asistenciales (especialmente en la transición de la unidad de cuidados intensivos médicos/quirúrgicos a planta, en el ingreso y en el alta hospitalaria, en las transiciones interhospitalarias y en la colaboración con la farmacia comunitaria). El FH puede aportar valor al equipo asistencial y al paciente en la prevención de los resultados negativos asociados a la medicación, así como en la optimización del tratamiento y en facilitar la continuidad asistencial farmacéutica una vez que el paciente se encuentre en su domicilio.
- •
Seguimiento, elaboración y revisión de protocolos: el FH debe ser capaz de interpretar y manejar los protocolos hospitalarios en materia de trasplante y, además, debe ser proactivo en la detección de necesidades y oportunidades de mejora en los protocolos existentes, pudiendo participar, en la medida de lo posible, en el desarrollo de protocolos relacionados con el TOS.
- •
Investigación y ensayos clínicos: se recomienda que el FH esté implicado en este ámbito para aportar valor al desarrollo de la investigación farmacológica y clínica y contribuir a su integración en el equipo de TOS.
Dentro de la fase previa al trasplante, se considera relevante que el FH participe activamente, junto con el resto del equipo multidisciplinar, en la revisión farmacoterapéutica del paciente (incluyendo la evaluación objetiva del riesgo farmacológico y del comportamiento adherente), en la evaluación no farmacológica (valorando aspectos personales y socioeconómicos del paciente e identificando factores de riesgo de no adherencia, farmacológicos y no farmacológicos) y en el desarrollo de un plan de gestión de riesgos, a partir de la revisión exhaustiva de la historia clínica y la recopilación de datos a partir de una entrevista individualizada (fig. 1).
Funciones del farmacéutico de hospital en la fase perioperatoriaEl FH constituye un apoyo en la fase perioperatoria del paciente, pudiendo proporcionar una atención farmacéutica desde fases tempranas del proceso de trasplante. Así, se considera de relevancia su participación en el manejo integral de la farmacoterapia y en la planificación del alta. Se recomienda que, de forma proactiva, el FH participe en el pase de visita diario «a pie de cama» durante el ingreso del paciente. Además, el FH debe implicarse en la revisión rutinaria de la medicación, en la planificación y gestión del acceso a los medicamentos y en el refuerzo de la formación del paciente y cuidadores/familiares durante esta etapa (fig. 1).
El acceso a los medicamentos en el momento del alta es considerado un factor clave en el proceso de trasplante. En España, a pesar de la existencia de un Sistema Nacional de Salud con cobertura universal, sigue siendo fundamental la implicación del FH junto con los demás miembros del equipo multidisciplinar para evaluar las posibles barreras al acceso a determinados fármacos y proporcionar información que pueda facilitar este proceso. En países como Estados Unidos y Reino Unido, el FH actúa como coordinador del suministro inicial de toda la medicación necesaria en el momento del alta. La entrega de los medicamentos en la propia habitación del paciente es una práctica clínica reconocida en estos países, que facilita de forma directa la educación del paciente y el cuidador/familiar y contribuye al refuerzo de conocimientos sobre el manejo de la terapia. Dado que esta práctica no se encuentra generalizada en nuestro país, el FH deberá tener en cuenta una serie de premisas para asegurar una correcta planificación del acceso a la medicación al alta:
- -
Hacer entrega y explicar al paciente y al cuidador el plan terapéutico consensuado con este.
- -
Detectar posibles dificultades relacionadas con la aportación económica del paciente, así como organizar la coordinación con un trabajador social siempre que sea necesario para buscar posibles soluciones. Idealmente, esta valoración se haría en la fase previa al trasplante, por lo que el FH deberá garantizar que se han llevado a cabo las medidas necesarias para evitar dichas dificultades en el momento del alta.
- -
Detectar necesidades y ofrecer herramientas para mejorar el manejo y cumplimiento de la terapia:
- •
Elaboración de sistemas autogestionados por el propio paciente de organización de la medicación en pastilleros.
- •
Uso de un sistema personalizado de dosificación (SPD). El SPD será útil en el caso de pacientes con dificultades para la comprensión de su régimen terapéutico y falta de autonomía o de capacidades para gestionar su pauta posológica. El FH debe detectar aquellos pacientes que se puedan beneficiar y ayudar en la coordinación con el farmacéutico de la oficina de farmacia, siendo útil en estos casos el envío del plan de medicación completo al alta.
- •
Potenciar la utilización de otras herramientas, como aplicaciones móviles de seguimiento de su medicación, alarmas para la toma de medicación, etc.
- -
Gestionar la adquisición de los medicamentos al alta:
- •
Contemplar la posibilidad de entregar medicación al paciente de manera adelantada. Este punto será especialmente relevante en los casos en los que pueda haber retrasos en la dispensación (p. ej., altas que se realizan durante el fin de semana, visados pendientes, pacientes derivados de otras comunidades autónomas, etc.).
- •
En los últimos años se han desarrollado programas de telefarmacia de envío a domicilio de la medicación hospitalaria acompañados de un adecuado seguimiento farmacoterapéutico individualizado de cada paciente. Pueden beneficiarse pacientes con problemas de autonomía, riesgo de exclusión social o con problemas de adherencia.
- •
Para agilizar el acceso a los medicamentos de dispensación hospitalaria, es imprescindible garantizar una adecuada coordinación con la unidad de pacientes externos responsable de su suministro.
- •
El FH se deberá asegurar de que el paciente obtiene la medicación de la oficina de farmacia. Para ello, se recomienda que los medicamentos estén activos en la receta electrónica unos días antes del alta para facilitar la recogida de la medicación.
- -
Informar al paciente y cuidador/familiar antes del alta sobre qué medicamentos se recogen en la oficina de farmacia y cuáles son de dispensación en farmacia hospitalaria, y, por otro lado, aquellos medicamentos que no están financiados o necesitan condiciones especiales de dispensación, como puede ser el visado de inspección.
En esta fase perioperatoria también es esencial que el equipo multidisciplinar se coordine para proporcionar al paciente los conocimientos suficientes que le permitan adquirir las habilidades necesarias para garantizar un adecuado autocuidado tras el alta. Así, las funciones del FH en la educación a pacientes y cuidadores/familiares durante esta fase se basan en:
- -
Proporcionar información relacionada con la medicación, junto con el resto del equipo multidisciplinar (información sobre el régimen terapéutico pautado, efectos adversos de la medicación, interacciones con otros medicamentos, organización de las tomas, etc.). El FH debe disponer de diferentes herramientas (pastilleros, SPD, etc.), para asegurarse de que el paciente tiene el conocimiento y la capacidad necesaria para gestionar adecuadamente su pauta terapéutica en el momento del alta hospitalaria.
- -
Proporcionar información al paciente sobre las fases del trasplante y el recorrido asistencial, haciendo énfasis en la explicación de la etapa tras el alta hospitalaria, la gestión de las expectativas, la cronicidad de su condición y la probable polimedicación.
- -
Formar al paciente en las responsabilidades que conlleva el trasplante, como la comunicación de efectos adversos y la necesidad de solicitar aprobación al equipo multidisciplinar de trasplantes en caso de que desee iniciar la toma de medicamentos over the counter (OTC), suplementos nutricionales, plantas medicinales o cualquier otra medicación prescrita por otros médicos en el entorno ambulatorio.
- -
Evaluar la comprensión de la información proporcionada a través de escalas validadas. En la medida de lo posible, se recomienda que el FH participe en el desarrollo e implementación de un cuestionario de autoevaluación en el momento del alta hospitalaria.
Desde el grupo FarmaTrasplante, se considera relevante que el FH participe en las visitas de seguimiento del paciente y en el seguimiento, monitorización y revisión del régimen terapéutico completo del paciente. Además, el FH puede ser un apoyo en el manejo farmacoterapéutico de las principales complicaciones postrasplante (rechazo del órgano trasplantado y prevención y tratamiento de infecciones).
El rechazo del órgano trasplantado es un riesgo para el paciente aun cuando el manejo terapéutico y el cumplimiento del tratamiento son adecuados. De acuerdo con sus características histopatológicas y su evolución temporal, el rechazo del órgano trasplantado se divide de manera clásica en 3 tipos, que requerirán un manejo farmacológico individualizado por parte del equipo de trasplante: rechazo hiperagudo, rechazo agudo y rechazo crónico. En este contexto, el FH puede colaborar en el manejo farmacológico del rechazo. Para ello, deberá formarse para obtener los conocimientos necesarios relacionados con las complicaciones específicas para cada tipo de órgano y mantenerse actualizado en los avances sobre los diferentes mecanismos de rechazo del órgano trasplantado. De esta forma, el farmacéutico de trasplantes puede participar en: a) desarrollo de protocolos para el manejo farmacológico del rechazo; b) liderazgo en los protocolos de administración de los medicamentos biológicos (de alto coste y toxicidad) en pacientes trasplantados, en el caso de complicaciones inmunomediadas que requieran la administración de este tipo de medicamentos y c) colaboración en la identificación del rechazo, mediante la detección de los síntomas o la participación en el seguimiento serológico del paciente en busca de los anticuerpos anti-HLA-donante específicos (DSA).
A pesar de que el rechazo continúa siendo una de las principales complicaciones tras el trasplante, el desarrollo de inmunosupresores cada vez más potentes ha permitido un mejor control de este. Como contrapartida, una inmunosupresión potente conlleva el riesgo de complicaciones infecciosas y del desarrollo de neoplasias. El riesgo de infección varía en función del tiempo postrasplante y particularmente se asocia a cambios en el régimen y la dosificación de la inmunosupresión. Las estrategias de profilaxis infecciosas están basadas en el riesgo de exposición, la serología del donante y el receptor, la historia epidemiológica y el tiempo postrasplante. En función de la exposición se diferencian las infecciones derivadas del donante y del receptor, las infecciones nosocomiales y las adquiridas en la comunidad. El FH de trasplante puede aportar valor al enfoque multidisciplinar de la prevención y el tratamiento de las enfermedades infecciosas tras el trasplante. Algunos ejemplos de actividades en las que el FH puede colaborar con el resto del equipo relacionadas con las enfermedades infecciosas son: revisión del estado de inmunización pretrasplante y de la implementación de las recomendaciones de vacunación postrasplante; revisión de colonización con microorganismos multirresistentes; detección de alergias e intolerancias a antimicrobianos; conciliación de tratamientos en las transiciones asistenciales; desarrollo de protocolos de profilaxis y tratamiento y el seguimiento de su cumplimiento; ayuda en la selección del antimicrobiano/dosis/ajuste posológico/monitorización; revisión y manejo de interacciones de los antimicrobianos con tratamiento inmunosupresor (interacciones farmacológicas muy habituales); educación al paciente sobre el tratamiento y evaluación de la adherencia (particularmente útil en reingresos); y participación en la mejora de la calidad/evaluación de utilización de antimicrobianos/investigación clínica.
Por otro lado, se considera que las herramientas de telefarmacia pueden mejorar el seguimiento individualizado e integral de los pacientes trasplantados ambulatorios, por lo que debe impulsarse la implementación de modelos asistenciales telemáticos en los centros trasplantadores de España (fig. 1).
Funciones del farmacéutico de hospital en el abordaje de poblaciones especiales de pacientesCiertas poblaciones, como los pacientes pediátricos, los pacientes de edad avanzada, las personas en edad fértil que deseen concebir y los pacientes con múltiples comorbilidades o polimedicados pueden presentar riesgos adicionales durante el proceso de TOS. Estos pacientes requieren un seguimiento más exhaustivo e individualizado por el equipo multidisciplinar, y concretamente en su farmacoterapia, apoyando la participación del FH en el seguimiento de estos pacientes (fig. 1).
Estas actividades se han clasificado como prioritarias o recomendables según la tabla 2.
Actividades del farmacéutico de hospital en el trasplante de órgano sólido
| Clínicas |
|---|
| Imprescindibles |
| Gestión de fármacos y optimización de la farmacoterapia: revisión y validación del tratamiento, conciliación del tratamiento, manejo de efectos adversos, interacciones y simplificación de regímenes.Monitorización farmacocinética y farmacodinámica periódica crónica: selección y ajuste de los regímenes del tratamiento inmunosupresor.Manejo de la adherencia al tratamiento farmacológico y no farmacológico: seguimiento de la adherencia para garantizar el cumplimiento terapéutico, identificando cualquier dificultad experimentada por el paciente/cuidador, y adaptando las estrategias a las características de los pacientes.Manejo de comorbilidades: revisión/validación de la terapia y de cumplimiento de la misma.Formación continuada a pacientes y cuidadores/familiares: desarrollo de información adecuada a la edad, escrita y verbal, en cuanto al proceso del trasplante, al tratamiento y su cumplimiento, a hábitos de vida saludables y medidas higiénicas y dietéticas.Participación en las transiciones asistenciales: conciliación de la medicación.Seguimiento, elaboración y revisión de protocolos: interpretación y manejo de los protocolos hospitalarios. |
| Complementarias |
| Gestión de fármacos y optimización de la farmacoterapia: cuantificación de la complejidad terapéutica mediante el índice Patient Medication Regimen Complexity Index (pMRCI-S), telefarmacia.Monitorización farmacocinética y farmacodinámica periódica crónica: análisis e interpretación de los perfiles genéticos de paciente y donante.Manejo de la adherencia al tratamiento farmacológico y no farmacológico: implantación de SPD (sistema personalizado de dosificación), mantenimiento de la adherencia durante las transiciones asistenciales, diseño de programas de intervención innovadores (técnicas conductuales como la entrevista motivacional), telefarmacia.Manejo de comorbilidades: desarrollo de programas de prevención y entrevistas individualizadas que recojan: comorbilidades pre- y postrasplante, valores analíticos y biomedidas, PROm (patient-reported outcome measures) y PREM (patient-reported experience measures).Formación continuada a pacientes y cuidadores/familiares: elaboración de material personalizado para cada paciente y cuidador (p. ej.: hoja de medicación, diario), evaluación de la comprensión de la información, utilización de herramientas de telefarmacia (juegos, webs educativas, aplicaciones móviles, etc.) y aplicación de técnicas conductuales como la entrevista motivacional.Participación en las transiciones asistenciales: adecuación de la terapia previniendo resultados negativos asociados a la medicación, actualización completa de la medicación en la historia electrónica.Seguimiento, elaboración y revisión de protocolos: elaboración de nuevos protocolos y detección de necesidades/oportunidades de mejora en los protocolos ya existentes.Investigación y ensayos clínicos: participar en proyectos de investigación y ensayos clínicos. |
| Gestión |
| Imprescindibles |
| Gestión de fármacos y optimización de la farmacoterapia: gestión de los medicamentos peligrosos (inmunosupresores, antivirales), gestión de medicamentos en condiciones especiales (medicamentos extranjeros, fuera de indicación, etc.).Participación en las transiciones asistenciales: gestión de la medicación intrahospitalaria y al alta (garantizando la continuidad asistencial del medicamento). |
| Complementarias |
| Transiciones asistenciales: información y apoyo sobre la tramitación administrativa de los tratamientos al alta en los casos en que sea necesario, colaboración con la farmacia comunitaria potenciando herramientas como el SPD |
| Coordinación |
| Imprescindibles |
| Gestión de fármacos y optimización de la farmacoterapia: proponer y coordinar cambios de medicación.Manejo de la adherencia al tratamiento farmacológico y no farmacológico: monitorizar, valorar y gestionar la adherencia terapéutica de manera integral durante toda la vida del receptor.Manejo de comorbilidades: revisar y proponer cambios en la terapia al equipo multidisciplinar cuando se considere oportuno.Formación continuada a pacientes y cuidadores/familiares: formación de la farmacoterapia de forma coordinada con el resto del equipo multidisciplinar (enfermeras, médicos, psicólogos, etc.).Transiciones asistenciales: comunicación fluida entre los miembros del equipo interdisciplinar para asegurar una adecuada transición en cuanto a la gestión de la medicación. |
| Complementarias |
| Monitorización farmacocinética y farmacodinámica periódica crónica: proponer y coordinar cambios de formas farmacéuticas de inmunosupresores, curvas de niveles en sangre de inmunosupresores (p. ej.: tacrolimus).Manejo de comorbilidades: participar en programas multidisciplinares de prevención dirigidos a reducir la aparición de nuevas comorbilidades tras el trasplante.Formación continuada a pacientes y cuidadores/familiares: formación de la farmacoterapia de forma coordinada con el farmacéutico de oficina de farmacia.Seguimiento, elaboración y revisión de protocolos: desarrollo, mantenimiento y revisión de los protocolos de trasplante a partir de un consenso multidisciplinar.Investigación y ensayos clínicos: participar en proyectos de investigación y ensayos clínicos multidisciplinares. |
Para comenzar a implementar la actividad del farmacéutico de TOS en un servicio de farmacia es necesario conocer previamente la participación que va a tener cada una de las partes implicadas, realizar una adecuada planificación estratégica de la futura actividad, crear una base sólida de experiencia clínica y recursos. Esto implica identificar al personal que va a tener un papel clave en el proceso, desarrollar protocolos clínicos y de actuación farmacéutica y garantizar su cumplimiento. De esta forma, se podrá incorporar la figura del FH en el proceso de TOS, lo que permitirá mejorar la atención a estos pacientes tan complejos y los resultados del trasplante a largo plazo.
- -
Establecer un equipo de promotores y partes interesadas:
- •
Identificar a un FH que esté comprometido con el desarrollo de la farmacia en trasplantes.
- •
Conformar un equipo multidisciplinar que incluya FH, médicos, enfermeros, fisioterapeutas, nutricionistas y otros profesionales especializados en trasplantes para garantizar una planificación e implementación integrales de la actividad.
- -
Desarrollar un plan estratégico que incluya:
- •
Definir el alcance de las actividades: determinar qué actividades se ofrecerán en cada momento del trasplante (pretrasplante, peritrasplante, postrasplante, etc.) y para qué tipo de órganos.
- •
Evaluar los recursos disponibles: evaluar la dotación de personal, las infraestructuras y la tecnología existentes para identificar las deficiencias y las necesidades.
- •
Establecer procedimientos: desarrollar protocolos para la gestión de los medicamentos, la educación del paciente y la notificación de eventos adversos.
- •
Planificar la recopilación de datos y la mejora de la calidad: establecer indicadores para monitorizar la efectividad del servicio e identificar áreas de mejora.
- -
Desarrollar la experiencia clínica y asegurar la capacitación y formación continuas:
- •
Capacitar a los FH de trasplante: asegurarse de que tengan los conocimientos necesarios sobre inmunosupresores, infecciones, inmunología y farmacocinética de los TOS y asegurarse de que todos los miembros del equipo se mantengan al día con los últimos avances en trasplantes.
- •
Elaborar una guía de validación de medicamentos en TOS: garantizar el acceso a una lista completa de medicamentos habitualmente utilizados en los pacientes trasplantados.
- •
Desarrollar protocolos de administración de medicamentos: crear pautas claras para la selección, dosificación y monitorización de los inmunosupresores y otros medicamentos.
- •
Establecer programas de educación: desarrollar materiales y estrategias para educar a los pacientes sobre sus medicamentos y los hábitos de vida saludables que deben seguir, los posibles efectos secundarios y la importancia de la adherencia.
- -
Monitorización y evaluación continuas:
- •
Seguimiento de los indicadores preestablecidos: establecer indicadores de actividad y de calidad para supervisar periódicamente las actividades que realiza el farmacéutico de trasplante como parte del proceso de mejora continua.
- •
Realizar auditorías periódicas: asegurarse de que se cumplan los protocolos y los procedimientos y de que el servicio alcance sus objetivos.
- •
Solicitar la opinión de los pacientes y otros miembros del equipo: utilizar la opinión para identificar áreas de mejora y realizar los ajustes necesarios en el servicio.
Para evaluar la actividad que se realiza y la calidad del servicio se proponen una serie de indicadores:
- •
Proporción de personas incluidas en lista de espera de trasplante que reciben evaluación por un FH como parte del proceso de inclusión de un paciente en la lista.
- •
Proporción de pacientes incluidos en lista de espera de trasplante con revisión documentada de medicamentos y antecedentes de medicación por parte de un FH como parte de la evaluación pretrasplante.
- •
Proporción de pacientes incluidos en lista de espera de trasplante con evaluación documentada por un FH de los riesgos relacionados con los medicamentos que estos tienen antes del trasplante (por ejemplo, uso crónico de opioides, de medicamentos relacionados con la salud mental, de plantas medicinales, de anticonceptivos hormonales o de terapia hormonal sustitutiva, así como la existencia de alergias a medicamentos, problemas con la absorción de medicamentos, etc.).
- •
Proporción de pacientes incluidos en lista de espera de trasplante con evaluación de la adherencia a la medicación pretrasplante documentada por un FH.
- •
Proporción de pacientes que reciben adecuadamente el calendario vacunal pretrasplante según el protocolo del centro hospitalario.
- •
Proporción de pacientes trasplantados que reciben, durante el ingreso hospitalario, atención directa de un FH como parte del equipo interdisciplinar.
- •
Proporción de pacientes trasplantados con revisión y conciliación de medicamentos por un FH dentro de las primeras 24 h tras el ingreso hospitalario.
- •
Proporción de pacientes trasplantados con revisión del tratamiento y conciliación de la medicación durante las transiciones asistenciales y al alta por parte de un FH.
- •
Proporción de pacientes trasplantados con validación diaria del tratamiento farmacológico por parte de un FH durante el ingreso hospitalario.
- •
Proporción de pacientes trasplantados que reciben educación sobre medicamentos y hábitos de vida saludables por un FH antes del alta.
- •
Proporción de pacientes trasplantados a los que se les proporciona el día del alta por parte de un FH una lista de medicamentos completa y conciliada e información escrita sobre los medicamentos que deben tomar.
- •
Proporción de pacientes trasplantados que reciben la terapia inmunosupresora de inducción adecuada según el protocolo del centro hospitalario.
- •
Proporción de pacientes trasplantados que reciben la profilaxis antimicrobiana perioperatoria adecuada según el protocolo del centro hospitalario.
- •
Proporción de pacientes trasplantados que reciben atención farmacéutica integral por un FH en las consultas externas.
- •
Número/tipo de problemas relacionados con los medicamentos identificados en los pacientes trasplantados en las consultas externas.
- •
Proporción de pacientes trasplantados que reciben de manera continuada educación sobre medicamentos y hábitos de vida saludables por un FH en consultas externas.
- •
Proporción de pacientes trasplantados con evaluación y gestión de la adherencia farmacológica documentada tras el alta en consulta externa.
La Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH) y su grupo de trabajo FarmaTrasplante consideran que el farmacéutico de hospital (FH) es un profesional sanitario que aporta un elevado valor a los equipos de trasplante de órgano sólido en España, así como al paciente trasplantado y sus familiares y cuidadores, por lo que recomienda su implicación en el abordaje multidisciplinar de estos pacientes.
Las habilidades y conocimientos de los FH contribuyen a la instauración de un modelo de atención holístico centrado en el paciente y a garantizar su continuidad asistencial, así como a manejar el régimen farmacoterapéutico de manera segura y efectiva, y brindar una educación de calidad al paciente, sus familiares y cuidadores y a los propios profesionales sanitarios.
Actualmente existe mucha heterogeneidad en cuanto a la integración del FH en los equipos multidisciplinares de trasplante en los distintos hospitales del territorio nacional. Por ello, el grupo FarmaTrasplante de la SEFH se propuso la elaboración de la Guía de actividades de la Farmacia Hospitalaria en TOS en España14 en la que se ha basado la redacción de este artículo. Está avalada por la Sociedad Española de Cardiología (SEC), la Sociedad Española de Trasplante (SET), la Sociedad Española de Nefrología (SEN), la Sociedad Española de Trasplante Hepático (SETH) y la Organización Nacional de Trasplantes (ONT). Esta guía ha sido elaborada por un equipo multidisciplinar de farmacéuticos especialistas en farmacia hospitalaria y médicos especialistas en trasplante de hospitales de referencia en este ámbito a nivel nacional.
Existen documentos similares a esta guía de actividades elaborados por otros grupos de trabajo de la SEFH, como son el Documento de posicionamiento sobre la atención farmacéutica en los servicios de urgencias17, elaborado por el grupo RedFaster, y las Actividades del farmacéutico clínico en las unidades de cuidados intensivos18. Los 3 documentos coinciden en la necesidad de que el farmacéutico hospitalario forme parte activa e integrada de los equipos multidisciplinares para optimizar la atención al paciente y los resultados en salud. También estos documentos señalan que la integración y el nivel de desarrollo de las actividades del FH en sus respectivos ámbitos en España aún no están tan consolidados ni son tan homogéneos como en otros países de nuestro entorno, y buscan sentar las bases para una mayor estandarización y potenciación de su rol. Son documentos que poseen un enfoque claro de la realidad y de las necesidades del sistema sanitario español. Destaca en los 3 documentos que la necesidad de una formación continuada y superespecializada es un denominador común para el desarrollo óptimo de las competencias del FH en cada área.
La SEFH anima a las administraciones sanitarias y hospitalarias a impulsar las iniciativas correspondientes para poner en valor, integrar y consolidar la figura del FH como miembro de los equipos multidisciplinares de trasplante, contribuyendo a aportar valor al proceso asistencial integral del paciente trasplantado de órgano sólido.
FinanciaciónSe utilizaron los fondos de ayuda de la SEFH a los grupos de trabajo de la SEFH para la elaboración de la guía y del documento de posicionamiento del FH en el TOS.
ContribucionesTodos los autores contribuyeron plenamente en la elaboración de este trabajo.
Conflicto de interesesLos autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.
Declaración de contribución de autoría CRediTAna María Sangrador Rasero: Writing – review & editing, Writing – original draft, Visualization, Validation, Supervision, Funding acquisition, Conceptualization. Mar Gomis Pastor: Writing – review & editing, Writing – original draft, Visualization, Validation, Project administration, Funding acquisition, Conceptualization. Sara Ibañez García: Writing – original draft, Visualization, Validation. Raquel Sanabrias Fernández de Sevilla: Writing – review & editing, Writing – original draft, Visualization, Conceptualization. Núria Solé Fabre: Writing – review & editing, Writing – original draft, Visualization, Validation. Siria Pablos Bravo: Writing – review & editing, Writing – original draft, Validation. Clara Estaún Martínez: Writing – review & editing, Writing – original draft, Visualization, Validation. Inmaculada Plasencia García: Writing – review & editing, Writing – original draft, Validation. Xandra García González: Writing – review & editing, Writing – original draft, Visualization, Validation. Susana Clemente Bautista: Writing – review & editing, Writing – original draft, Validation, Conceptualization.







