Agradecemos sinceramente a los autores de la carta sus comentarios reflexivos y constructivos sobre el «protocolo PSICU-ALTA»1 publicado hace unos meses. Apreciamos especialmente la perspectiva externa, que destaca la relevancia del tema y ofrece sugerencias valiosas para mejorar su valor traslacional.
La continuación del tratamiento con fármacos psicotrópicos tras el alta de la UCI es un problema complejo y multifactorial. Nuestro protocolo actual se diseñó deliberadamente como un estudio exploratorio, descriptivo y observacional, utilizando criterios de valoración pragmáticos. El estudio fue aprobado por el comité de ética en investigación pertinente, que concedió una exención del consentimiento informado porque no se realizó ninguna intervención más allá de la práctica clínica habitual y los datos se recogieron de forma retrospectiva y anónima. Este enfoque supone un primer paso necesario antes de pasar a las fases de intervención, para generar datos nacionales sobre las tasas de continuación del tratamiento con fármacos psicotrópicos2.
Estamos totalmente de acuerdo en que las metodologías cualitativas, las evaluaciones explícitas de idoneidad y una visión más amplia de la polifarmacia constituyen dimensiones importantes que podrían enriquecer la comprensión del fenómeno. Del mismo modo, la incorporación de estrategias de intervención, como las herramientas de apoyo a la toma de decisiones y la conciliación dirigida por farmacéuticos en todos los estratos de la atención sanitaria, constituyen vías prometedoras que pretendemos incorporar en las fases posteriores del proyecto y, en ese caso, se requeriría un consentimiento formal del paciente para una intervención activa.
Por lo tanto, consideramos que los comentarios reflexivos planteados por los autores no son limitaciones del protocolo actual, sino más bien oportunidades para la evolución natural del estudio PSICU-ALTA hacia fases más exhaustivas.
Una vez más, agradecemos el interés en nuestro trabajo y las contribuciones constructivas, que estamos seguros de que ayudarán a dar forma a los desarrollos futuros del proyecto.
Responsabilidades éticasEl estudio al que se hace referencia en la carta fue evaluado y aprobado como estudio observacional (prospectivo) con medicamentos por el Comité de Ética en Investigación del Hospital Universitario Vall d'Hebron el 29 de septiembre de 2023 (código promotor PSICU-ALTA). Todos los investigadores colaboradores firmaron un compromiso para garantizar el cumplimiento de las normas de buenas prácticas clínicas y de la Declaración de Helsinki. Dada la naturaleza observacional y sin intervención del estudio, se eximió del consentimiento informado. En todo momento se garantizó la confidencialidad y el anonimato de la información relacionada con los pacientes, los profesionales y los participantes de la UCI, asegurando el cumplimiento de la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales. Los resultados del estudio no serán directamente vinculantes para los profesionales ni para los pacientes; por lo tanto, existe el compromiso de publicar tanto los resultados positivos como los negativos.
FinanciaciónEl proyecto mencionado en la carta recibió una de las subvenciones concedidas a grupos de trabajo por la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria en la convocatoria 2023–2024.
Conflicto de interesesLos autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.
AgradecimientosGracias a todos los coordinadores del grupo FARMIC por su participación en el proyecto: Carla Bastida, Esther Domingo Chiva, Marta Albanell, Fernando Becerril Moreno, Sara Cobo Sacristán, Miguel Ángel Amor García, Irene Aquerreta González, Tatiana Betancor García y Sara Ortiz Pérez.
Uso de herramientas de inteligencia artificial (IA)Se utilizó la herramienta de IA ChatGPT como apoyo para la traducción al inglés de la redacción de la carta.



