los excipientes, componentes inactivos de los medicamentos, son esenciales en las formulaciones farmacéuticas, pero su seguridad en la población pediátrica no siempre está garantizada. Los niños, debido a su inmadurez fisiológica y metabólica, son más susceptibles a los efectos adversos de estos aditivos. El objetivo de este trabajo fue revisar la seguridad de los excipientes más comunes en medicamentos pediátricos, destacando sus riesgos y mecanismos de toxicidad documentados.
Métodose realizó una revisión sistemática siguiendo las directrices para revisiones sistemáticas y metaanálisis, incluyendo estudios publicados entre 2014 y 2025, en las bases de datos PubMed, Web of Science y ScienceDirect, así como normativas de agencias reguladoras internacionales y nacionales.
Resultadosse identificaron 54 excipientes con potencial de toxicidad en niños, clasificados en 4 grupos funcionales. Se destacan efectos adversos como toxicidad hepática, renal, neurológica y reacciones de hipersensibilidad. La principal limitación es la falta de datos específicos para la pediatría.
Conclusionesla exposición a excipientes en niños es un problema clínico subestimado, agravado por el uso frecuente de formulaciones adaptadas de adultos. Se discute la disparidad regulatoria, la necesidad crítica de desarrollar medicamentos específicamente diseñados para niños y la importancia de iniciativas colaborativas para generar bases de datos de seguridad pediátrica. El farmacéutico desempeña un rol clave en la selección informada de excipientes. los hallazgos muestran que una proporción considerable de excipientes en formulaciones pediátricas conlleva riesgos toxicológicos documentados, especialmente en los grupos de menor edad. Esta revisión subraya la urgente necesidad de una evaluación más rigurosa, el desarrollo de formulaciones pediátricas específicas y una mayor transparencia en la información dirigida a los profesionales de la salud.
Excipients, the inactive components of medications, are essential in pharmaceutical formulations, but their safety in the pediatric population is not always guaranteed. Children, due to their physiological and metabolic immaturity, are more susceptible to the adverse effects of these additives. This study aimed to review the safety of the most common excipients in pediatric medicines, highlighting their risks and documented mechanisms of toxicity.
MethodA systematic review was conducted following the guidelines for systematic reviews and meta-analyses, including studies published between 2014 and 2025. Searches were performed in PubMed, Web of Science, and ScienceDirect, along with regulations from key international and national regulatory agencies.
ResultsFifty-four excipients with potential toxicity in children were identified and classified into four functional groups. Notable adverse effects include hepatic, renal, and neurological toxicity, as well as hypersensitivity reactions. A significant limitation is the lack of specific data for the pediatric population.
Conclusionexposure to excipients in children is an underestimated clinical problem, exacerbated by the frequent use of formulations adapted from adults. The discussion addresses regulatory disparities, the critical need to develop medicines specifically designed for children, and the importance of collaborative initiatives to build pediatric safety databases. The pharmacist plays a key role in the informed selection of excipients. The findings indicate that a considerable proportion of excipients used in pediatric formulations carry documented toxicological risks, especially in younger age groups. This review underscores the urgent need for more rigorous safety evaluation, the development of age-specific formulations, and greater transparency in information for healthcare professionals.
Un medicamento se compone de 2 elementos clave: el principio activo y el excipiente. Este último, indispensable en la mayoría de los medicamentos, está presente en aproximadamente el 93% de las preparaciones1. La legislación mexicana define un excipiente o aditivo como una sustancia añadida para mejorar la eficacia, la seguridad, la estabilidad, la apariencia o la aceptabilidad de un medicamento2.
Actualmente, se usan más de 1.000 excipientes en más de 40 categorías funcionales, desde sustancias simples hasta compuestos complejos. No obstante, la evolución en los sistemas de administración ha generado excipientes más sofisticados, cuestionando su naturaleza inerte en las formulaciones farmacéuticas3.
La falta de medicamentos comerciales adecuados para niños ha impulsado la formulación de fórmulas magistrales, donde el farmacéutico es clave en la selección de excipientes. Dado que los aditivos que son seguros para adultos no siempre lo son para los niños, se requiere una evaluación especial para cada caso4. Ciertamente, la inmadurez fisiológica infantil puede alterar la manera en que se metabolizan los medicamentos, lo que difiere de la de los adultos5. En años recientes, los excipientes han recibido mayor atención por su potencial para causar efectos adversos en la población pediátrica. La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) enfatiza la necesidad de justificar de manera completa la selección de aditivos, evaluando a fondo los beneficios y riesgos involucrados6.
En virtud de lo anterior, este trabajo busca ampliar el conocimiento sobre estas sustancias y ofrecer un marco de referencia que apoye a los profesionales del desarrollo farmacéutico en la selección adecuada de excipientes. A menudo, ciertos aditivos pueden evitarse mediante ajustes en los procesos de fabricación sin comprometer la calidad del medicamento y la seguridad del paciente pediátrico. El objetivo final es proporcionar al profesional farmacéutico información esencial que le permita tomar decisiones informadas con respecto a las formulaciones de medicamentos pediátricos.
MétodosSe realizó una búsqueda sistemática de la literatura científica publicada sobre el tema siguiendo las directrices Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses (PRISMA)7.
Criterios de elegibilidadSe incluyeron artículos originales, revisiones y casos clínicos sobre la seguridad de los excipientes presentes en medicamentos de la población pediátrica, publicados entre 2014 y 2025, en inglés y español. La selección de estudios se basó en los siguientes criterios:
Criterios de inclusión: a) trabajos que describieran los efectos adversos de los excipientes en medicamentos, así como las dosis causantes de dichas acciones; b) estudios que justificaran toxicocinéticamente el desarrollo de estos efectos adversos.
Criterios de exclusión: a) artículos que no tuvieran como objetivo principal la seguridad de los excipientes en pediatría; b) estudios en los que los efectos toxicológicos estuvieran relacionados con el consumo de alimentos y no de medicamentos; c) aquellos centrados en adultos y no en niños; d) artículos con información redundante, e) aquellos no disponibles en español o inglés y, f) artículos sin acceso al texto completo.
Fuentes de informaciónSe consultaron las bases de datos PubMed, Web of Science y ScienceDirect, así como páginas web de organismos oficiales: EMA6,8, Food and Drug Administration (FDA)9, así como otros organismos como la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS)10 y el Servicio Madrileño de Salud (SERMAS)11. La estrategia de búsqueda incluyó términos como «excipients», «pediatric», «children», «toxicity» y «safety», además de los nombres y sinónimos de los excipientes conocidos, combinados con operadores booleanos «AND« y «OR». Asimismo, se localizaron 31 estudios en fuentes de bibliografía gris no indexados en las bases de datos utilizadas.
Proceso de selecciónDos revisores evaluaron independientemente todos los títulos y resúmenes para identificar estudios potencialmente elegibles. Posteriormente, los mismos revisores evaluaron la idoneidad de los textos completos.
VariablesSe recopiló información sobre cada excipiente respecto a su uso general, toxicocinética y toxicodinámica, así como dosis recomendadas por las principales agencias regulatorias.
ResultadosSe revisaron 696 referencias bibliográficas, de las cuales se seleccionaron 98 publicaciones que cumplían con los criterios de elegibilidad. La figura 1 ilustra el procedimiento de selección de publicaciones según las guías PRISMA. De los trabajos seleccionados, 85 (86,7%) fueron publicados en la última década, 62 (63,3%) en los últimos 5 años y 13 (13,3%) presentan una antigüedad mayor a los 10 años.
Finalmente, para el presente trabajo, se recopilaron 54 excipientes, organizados en 4 grupos: agentes solubilizantes y agentes tensioactivos (8), conservadores y antioxidantes (14), edulcorantes y colorantes (16), y otros excipientes (16). Aunque un aditivo puede tener múltiples funcionalidades, para fines de organización se clasificaron en uno de estos 4 grupos. Sin embargo, en las tablas correspondientes se especifican sus otras funcionalidades. A continuación, se detalla su seguridad en la población pediátrica.
Agentes solubilizantes y agentes tensioactivosAproximadamente el 40% de los fármacos dispensados y el 90% de los compuestos en desarrollo tienen baja solubilidad en agua12. Para superar esta limitación, se emplean técnicas como el uso de cosolventes y agentes tensioactivos5. A continuación, se destacan los posibles mecanismos de toxicidad documentados para algunos excipientes de esta categoría.
EtanolEl etanol es un excipiente ampliamente utilizado principalmente en formas líquidas orales, tópicas, bucales, inhalatorias e inyectables; se caracteriza por su alta absorción gastrointestinal y permeabilidad a través de la barrera hematoencefálica5. Se une a los receptores ácido gamma-aminobutírico A (GABA-A) y N-metil-D-aspartato (NMDA), lo que desencadena una cascada proapoptótica en las neuronas, resultando en excitotoxicidad13,14. Aunque esta relación no está completamente confirmada, el etanol puede causar defectos duraderos en la cognición y el comportamiento en recién nacidos, ya que en esta etapa la diferenciación neuronal, la mielinización y la migración aún no están completamente desarrolladas13.
La toxicidad del etanol en niños menores de 6 años se debe principalmente a la deficiencia de la enzima alcohol deshidrogenasa (ADH), responsable de metabolizar el etanol en acetaldehído, un metabolito menos tóxico. En esta población, la actividad de la ADH es inferior al 20% en comparación con los adultos, lo que resulta en la acumulación de acetaldehído y etanol15–17. La ingesta crónica de etanol, incluso en dosis pequeñas, está contraindicada en niños menores de 6 años y se limita a un uso máximo de 2 semanas en niños mayores de 6 años15. Los niños con enfermedad hepática o en tratamiento con disulfiram o metronidazol presentan un mayor riesgo de toxicidad16.
Propilenglicol y polietilenglicolEl propilenglicol es un excipiente multifuncional utilizado en amplias formulaciones pediátricas, incluyendo medicamentos orales, tópicos e inyectables. Al igual que el etanol, la toxicidad del propilenglicol (PG) se debe a la deficiencia de la ADH y de la enzima aldehído deshidrogenasa (ALDH), responsable de convertir el acetaldehído en ácido acético, un metabolito no tóxico. En lactantes, la inmadurez de esta enzima antes de los 4 años contribuye4,17,18 a una mayor vida media del PG (10,8 a 30,5 horas) en comparación con los adultos (1,4 a 3,3 horas)19,20. Esta prolongación favorece la acumulación de metabolitos tóxicos, lo que puede resultar en toxicidad hepática, renal y neurológica9,18, como se detalla en la tabla 1. Además, cuando se administra de forma concomitante con etanol, este último presenta una afinidad de 10 a 20 veces mayor por la ADH, por lo que inhibe competitivamente el metabolismo del PG13.
Análisis de estudios sobre agentes solubilizantes y agentes tensioactivos comunes, y sus efectos adversos en pediatría
| Autor (año) | Excipiente | Uso | Eventos tóxicos reportados | Dosis recomendadas por las agencias regulatorias |
|---|---|---|---|---|
| Belayneh et al. (2020)15Valeur et al. (2018)19Cañete et al. (2018)4Yuliani et al. (2023)21Clouser et al. (2022)16EMA (2014)22FDA (2024)23European Commission Enterprise and Industry DG (2018)8 | Etanol | CosolventeConservante | Sistema nervioso central: agitación, desorientación, somnolencia, encefalopatía, cefalea, sedación, convulsiones y vértigo.Cardiovascular: hipotensión y taquicardia.Gastrointestinal: irritación gástrica, náuseas y vómitos.Otros: depresión respiratoria, hipoglucemia, hipotermia e hipersensibilidad tópica | EMADe 2 a 6 años: 6 mg/kg/díaNiños >6 años: 45 mg/kg/díaFDANiños < 6 años: No superior al 0,5% v/vNiños de 6 a 12 años: 5%Niños > 12 años: 10% |
| Lim et al. (2014)18Valeur et al. (2018)19Akinmboni et al. (2018)24Belayneh et al. (2020)15Yuliani et al. (2023)21Clouser et al. (2022)16EMA (2017)25 | PG | CosolventeEstabilizadorConservantePlastificante | Descompensación cardiovascular: arritmias, hipotensión y anomalías en el electroencefalograma.Depresión del sistema nervioso central: convulsiones y hemorragia.Gastrointestinales: disminución del tiempo de tránsito intestinal total y efectos laxantes.Hepático y renal: insuficiencia renal y aumento de la creatinina plasmática y bilirrubina.Otros: hemólisis, hiperosmolaridad sérica, acidosis láctica, hipoglucemia, dermatitis de contacto y sordera irreversible en prematuros | EMADe 28 días a 44 semanas: 1 mg/kg/díaDe 29 días a 4 años: 50 mg/kg/díaDespués de los 5 años: 500 mg/kg/día |
| Debaja et al. (2023)26Hussain et al. (2019)27Yuliani et al. (2023)28Clouser et al. (2022)16 | PEG | CosolventeHumectanteLaxante | PEG: diarrea, nefrotoxicidad y deshidratación.PEG 4000 y 3500
| No establecido |
| Rouaz et al. (2020)5Belayneh et al. (2020)15Malkawi et al. (2022)29Yuliani et al. (2023)28 | Glicerina | CosolventeEdulcoranteConservadorViscosante | Concentración > 40%: mucositis, diarrea, alteraciones electrolíticas, cefalea y malestar estomacal | No establecido |
| Gerencia Asistencial de Atención Primaria (2016)11 | Aceite de cacahuate | Cosolvente | Hipersensibilidad | No establecido |
| Malkawi et al. (2022)29Belayneh et al. (2020)15Kriegel et al. (2019)30Nagpal et al. (2016)31 | Polisorbato 20 y 80 | TensioactivoEmulgenteHumectante | Síndrome E-ferol: trombocitopenia, disfunción renal, hepatomegalia, colestasis, ascitis, hipotensión y acidosis metabólica.Hepatotoxicidad: en dosis mayores a 80 mg/kg/día.Otros: hipersensibilidad y shock anafiláctico | No establecido |
| Belayneh et al. (2020)15 | Carragenina | TensioactivoHumectanteSuspensor | Posiblemente causa reacciones inflamatorias graves | No establecido |
PG: Propilenglicol; PEG: Polietilenglicol; EMA: European Medicines Agency; FDA: Food and Drug Administration.
El polietilenglicol (PEG) 3350, 6000, 2000 y otros de menor peso molecular, se utilizan como excipientes en medicamentos inyectables, orales, supositorios y ungüentos. El PEG 3350 y 4000 se utilizan como ingredientes activos en preparaciones para colonoscopias y laxantes32. Generalmente, se considera que el PEG es biológicamente inerte y tiene baja biodisponibilidad oral16. Sin embargo, se ha documentado que, en formulaciones de cimetidina, el PEG puede prolongar el tiempo de vaciado gástrico, comprometiendo la biodisponibilidad del fármaco. Además, el estearato de PEG induce la enzima del citocromo P450, lo que reduce el área bajo la curva del midazolam33.
Aunque la FDA aprueba el PEG 3350 solo para mayores de 17 años y por no más de 7 días, es común que se encuentre en preparaciones para niños; su exposición prolongada podría alcanzar niveles tóxicos de compuestos de bajo peso molecular como etilenglicol, dietilenglicol y trietilenglicol26,34,35. Por otra parte, se han reportado casos de hipersensibilidad mediada por IgE en vacunas ARNm contra COVID-19 que usan PEG 2000 como excipiente16,32.
Glicerina o glicerolLa glicerina es un excipiente utilizado en diversas formulaciones pediátricas incluidas los laxantes, soluciones intravenosas y jarabes. Aunque la glicerina es generalmente segura en dosis bajas, en formulaciones con altas concentraciones (por ejemplo, en laxantes o soluciones intravenosas), puede causar alteraciones electrolíticas y gastrointestinales5,15,29, especialmente en niños con función renal comprometida, además de afectar la absorción de fármacos como omeprazol y loperamida5,15,17.
PolisorbatosEl polisorbato 20 y 80 son los tensioactivos más utilizados. Aunque la toxicocinética de estas sustancias aún no está completamente esclarecida, se ha documentado que inhiben la actividad de las glucoproteínas P (P-gp), transportadores responsables de la salida de fármacos absorbidos. Esta inhibición puede alterar la biodisponibilidad y distribución de los fármacos15,30, por lo que es fundamental un ajuste cuidadoso de las dosis y la vigilancia ante la falta de umbrales seguros en exposiciones crónicas.
La tabla 1 detalla los agentes solubilizantes y los agentes tensioactivos más destacados por sus efectos adversos en pacientes pediátricos.
Alternativas con menor riesgo tóxicoLa lecitina, derivada de fuentes naturales como la soja, actúa como un agente tensioactivo biodegradable y biocompatible; la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) concluyó que la lecitina no presenta toxicidad aguda, crónica ni efectos en el desarrollo, incluso a dosis elevadas28. Sin embargo, debe considerarse su origen vegetal, ya que puede provocar reacciones alérgicas en niños con hipersensibilidad a la soja, aunque estos casos son poco frecuentes36.
Conservadores y antioxidantesLos conservantes se añaden a los medicamentos para prevenir el crecimiento de microorganismos durante su fabricación, almacenamiento o uso. La Academia Americana de Pediatría desaconseja su uso en formulaciones para menores de 3 años debido a su inmadurez fisiológica y metabólica5. Por otra parte, la estabilidad del fármaco puede verse comprometida por la presencia de oxígeno, y los antioxidantes juegan un papel fundamental en la mitigación de este problema33. A continuación, se destacan los mecanismos de toxicidad documentados para algunos conservadores y antioxidantes.
ParabenosMetilparabeno, etilparabeno, propilparabeno y butilparabeno son los parabenos más comunes en formulaciones farmacéuticas orales y parenterales. Estos excipientes pueden alterar el sistema endocrino y acumularse en los tejidos37,38, con efectos obesógenos39 mediante el aumento del número y volumen de adipocitos, al interferir con los reguladores transcripcionales del tejido adiposo, particularmente a través del receptor activado por proliferadores de peroxisomas40. Por otra parte, se ha discutido sobre la posibilidad de que el metil y el propilparabeno se unan a receptores de estrógeno, de que el propilparabeno provoque efectos antiandrogénicos13,17,41, y de que el butilparabeno produzca daño celular33. Se ha documentado que este grupo de excipientes afecta la unión de bilirrubina con albúmina, por lo que se deben evitar en pacientes con ictericia15,29. Además, pueden causar reacciones de hipersensibilidad cruzada en alérgicos a la aspirina debido a su similitud estructural con el ácido hidroxiparabenzoico, un metabolito de los parabenos5,42. Asimismo, se han reportado posibles efectos genotóxicos5 en estudios in vitro, lo que sugiere que la exposición crónica a bajas dosis en niños podría aumentar el riesgo de alteraciones celulares38,40,42.
Benzoato de sodioEl benzoato de sodio es utilizado en formulaciones multidosis, como jarabes y soluciones orales; se absorbe rápidamente por vía oral y se metaboliza en el hígado a ácido benzoico, el cual se conjuga con glicina para formar ácido hipúrico, siendo finalmente eliminado por la orina43. En neonatos prematuros y recién nacidos menores de 4 semanas, la inmadurez de la enzima glicina-N-aciltransferasa, encargada de la conjugación del benzoato de sodio con la glicina a ácido hipúrico, conduce a la acumulación de ácido benzoico5,17,44. Este excipiente puede competir con la bilirrubina por los sitios de unión en la albúmina; además, puede provocar reacciones no inmunológicas inmediatas, posiblemente por un mecanismo colinérgico15,17. Se ha documentado que puede causar reacciones alérgicas mediadas por IgE e histamina y similitudes estructurales con el ácido acetilsalicílico, actuando sobre la producción de eicosanoides16,43. Su ingesta concomitante con etanol o PG puede interferir con la excreción del ácido hipúrico13. Actualmente, no existen umbrales seguros establecidos para exposiciones crónicas en medicamentos pediátricos.
Alcohol bencílicoEl alcohol bencílico, por sus características, presenta 2 usos principalmente: como conservante y como analgésico local; es empleado en formulaciones farmacéuticas inyectables, tópicas y orales. La inmadurez del metabolismo del alcohol bencílico en neonatos es la principal causa de sus efectos adversos15. La sobrecarga de este excipiente puede superar la capacidad de desintoxicación del hígado y los riñones inmaduros debido a la deficiencia de glicina-N-aciltransferasa, necesaria para convertir el tóxico ácido benzoico en ácido hipúrico15,24. Además, este conservador puede inhibir de manera no competitiva la actividad de la ADH y ALDH mitocondrial, por lo que la administración conjunta con etanol o PG, potencia la acumulación de metabolitos tóxicos13. Actualmente, cualquier exposición al alcohol bencílico está contraindicada en niños menores de 3 años5,45; a su vez, no existen umbrales seguros para exposiciones breves o crónicas.
Sulfitos y derivados (bisulfito y metabisulfito)Los sulfitos y sus derivados son antioxidantes y conservantes utilizados comúnmente en soluciones inyectables, formulaciones líquidas o, en general, en preparaciones donde se requiera mitigar la oxidación de fármacos sensibles. En medios ácidos o por exposición al oxígeno, los sulfitos se descomponen en dióxido de azufre (SO2), un gas irritante que puede ocasionar daño epitelial en vías respiratorias, por lo que desde la preparación del medicamento se debe tener cuidado con el pH del mismo para evitar la liberación acelerada de SO2; por otra parte, este gas estimula los receptores colinérgicos del tracto respiratorio46 y, en casos raros, los metabisulfitos pueden actuar como haptenos, generando respuestas mediadas por IgE47–49. Aunque no se encuentra bien documentado, se cree que los sulfitos generan radicales libres como peróxido de azufre que pudieran contribuir al estrés oxidativo, dañando proteínas y ADN50,51. No existen umbrales seguros establecidos para exposiciones crónicas en niños ni evidencia sobre su impacto en el desarrollo pulmonar a largo plazo.
La tabla 2 presenta los conservadores y antioxidantes más significativos y sus efectos adversos en pacientes pediátricos.
Síntesis de los estudios revisados sobre conservadores y antioxidantes más significativos y sus efectos adversos en pacientes pediátricos
| Autor (año) | Excipiente | Uso | Eventos tóxicos reportados | Dosis recomendadas por agencias regulatorias |
|---|---|---|---|---|
| Belayneh et al. (2020)15Rouaz et al. (2020)5Moscoso-Ruiz et al. (2023)39Malkawi et al. (2022)29Petric (2021)42Bobillot et al. (2024)17Clouser et al. (2022)16Iacobelli et al. (2023)41Valeur et al. (2018)19EMA (2013)52 | Parabenos | Conservador | Hormonales: perturbaciones endocrinas, posibles efectos estrogénicos, reducción de la espermatogénesis y niveles séricos de testosterona.Otros: hiperbilirrubinemia (kernicterus), obesidad, hipersensibilidad cruzada, reacción anafilactoide y rosácea papulopustulosa | EMAPropilparabeno: 2 mg/kg |
| Belayneh et al. (2020)15Rouaz et al. (2020)5Bobillot et al. (2024)17Walczak-Nowicka et al. (2022)43Clouser et al. (2022)16 | Benzoato de sodio | Conservador | Concentraciones elevadas: dermatitis atópica, urticaria, alergia, shock anafiláctico, neurotoxicidad, acidosis metabólica e ictericia. Raro: tos y sibilancias | No establecido |
| Belayneh et al. (2020)15Rouaz et al. (2020)5Akinmboni et al. (2018)24Clouser et al. (2022)16EMA (2017)53 | Alcohol bencílico | ConservadorAnestésico | Concentraciones elevadas: acidosis metabólica, depresión respiratoria, síndrome de jadeo, insuficiencia renal, depresión del sistema nervioso central, convulsiones e hipotensión, hipersensibilidad, hemorragia intraventricular, kernicterus y dermatitis de contacto | EMANeonatos: contraindicadoNiños mayores de 4 semanas: 5 mg/kg/día |
| Yuliani et al. (2023)21Belayneh et al. (2020)15Rouaz et al. (2020)5Clouser et al. (2022)16 | Cloruro de benzalconio | Conservador | Daño respiratorio:
| No establecido |
| Peiré (2019)54Rouaz et al. (2020)5Dórea (2017)55 | Compuestos mercuriales | Conservador | Hipersensibilidad, alergia, eritema y vesículas | No establecido |
| Belayneh et al. (2020)15Rouaz et al. (2020)5Orlu et al. (2018)47 | Sulfitos | Antioxidante Conservador | Sibilancias, disnea, opresión en el pecho, dermatitis, urticaria, enrojecimiento, hipotensión, dolor abdominal, diarrea y reacciones anafilácticas | No establecido |
| Peiré (2019)54Belayneh et al. (2020)15Rouaz et al. (2020)5Polaka et al. (2022)33 | Galato de propilo | Antioxidante | Metahemoglobinemia, dermatitis, prurito y eritema.Raro: hiperactividad, asma, daño neurológico y posible cáncer | No establecido |
| Belayneh et al. (2020)15 | BHT y BHA | AntioxidanteConservador | Lesión hepática, gastroenteritis aguda y cianosis | No establecido |
| Orlu et al. (2018)47Rowe et al. (2017)44 | Timol | Antioxidante | Paro respiratorio atribuido a congestión nasal aguda y edema.No utilizarse en descongestionantes inhalados en niños menores de 5 años | No establecido |
BHA: hidroxianisol butilado; BHT: hidroxitolueno butilado; EMA: European Medicines Agency.
El sorbato de potasio, derivado del ácido sórbico, es un conservante natural ampliamente utilizado; diversos estudios han demostrado su seguridad in vitro y en formulaciones orales neonatales, sin evidencia de toxicidad significativa o reacciones alérgicas relevantes56. No obstante, en concentraciones elevadas por encima de la ingesta diaria (hasta 3 mg/kg) puede causar efectos citotóxicos y genotóxicos57.
El ácido cítrico y el citrato de sodio, comúnmente empleados como acidulantes y agentes tamponantes, no se han asociado con efectos adversos graves en neonatos17; tan solo se ha documentado su capacidad erosiva del esmalte de los dientes58. Los tocoferoles, conocidos como vitamina E, frecuentemente usados como antioxidantes, son considerados seguros, sin evidencia de acumulación significativa ni efectos adversos sistémicos59; sin embargo, su uso a dosis altas y crónicas (no comunes como excipiente), puede interferir con la coagulación por antagonismo de la vitamina K60.
EdulcorantesLos edulcorantes y colorantes son esenciales para la aceptación de las fórmulas pediátricas orales, al mejorar el sabor y el color del producto15. A continuación, se destacan los posibles mecanismos de toxicidad documentados, así como puntos relevantes para algunos edulcorantes.
SacarosaLa sacarosa es un disacárido compuesto por glucosa y fructosa61. Tras el consumo excesivo o prolongado puede provocar alteraciones dentales y elevar los niveles de glucosa en sangre. A diferencia de la glucosa, el metabolismo hepático de la fructosa favorece la lipogénesis de novo, contribuyendo al sobrepeso infantil62. Aunque no está totalmente demostrado, altas dosis podrían estar relacionadas con el desarrollo o progresión del cáncer, atribuible a la activación de varias vías mecanísticas, incluida la inflamación5,62. En niños con fructosemia, la deficiencia de la enzima aldosa B, provoca la acumulación de fructosa-1-fosfato y, por ende, toxicidad hepática15.
AspartamoEl aspartamo es un dipéptido sintético compuesto por ácido aspártico y éster de metilfenilalanina, siendo este último tóxico para pacientes con fenilcetonuria y potencialmente riesgoso para personas con trastornos epileptógenos5,15. El aspartamo se hidroliza y se absorbe en el tracto gastrointestinal, liberando metanol, ácido aspártico y fenilalanina. El metanol se oxida en el hígado a formaldehído y luego a ácido fórmico, ambos dañinos para las células hepáticas y generadores de aniones superóxido y peróxido de hidrógeno, que desnaturalizan proteínas y causan cambios enzimáticos63. No hay estudios concluyentes sobre su seguridad en exposiciones crónicas durante la infancia.
SacarinaLa sacarina es un edulcorante artificial no calórico derivado de la sulfonamida. El potencial cancerígeno de la sacarina en humanos no se ha establecido de manera concluyente. Algunos estudios sugieren una posible relación con el cáncer de vejiga en niños debido a la inmadurez renal y, por ende, acumulación excesiva del edulcorante; sin embargo, otros autores como Debras et al.64 no encuentran una conexión evidente entre su consumo y el riesgo de cáncer. Por su estructura de sulfonamida, puede causar reactividad cruzada en pacientes alérgicos a sulfonamidas, generando reacciones dermatológicas y reacciones de sensibilidad cruzada con fármacos del grupo de las sulfonamidas15,61,65. El consumo crónico podría reducir la flora intestinal, favoreciendo disbiosis y resistencia a la insulina66,67.
SucralosaLa sucralosa es un edulcorante sintetizado a partir de la sacarosa con cloruro de tionilo61. Su absorción es mínima y se excreta mayormente sin cambios15. Aumenta la expresión de glucoproteína P y de 2 isoformas del citocromo P450, alterando la biodisponibilidad de otros fármacos. Por otra parte, reduce la diversidad de bacterias beneficiosas y promueve el crecimiento de cepas proinflamatorias68. Aunque es un excipiente no calórico, podría influir en los niveles de glucosa, insulina y péptido similar al glucagón tipo 15,69. No hay estudios sobre la seguridad en exposiciones crónicas durante la infancia.
SorbitolEl sorbitol es un alcohol de azúcar (poliol) con limitada absorción gastrointestinal. En la luz intestinal, el edulcorante atrae agua, lo que provoca diarrea osmótica; a su vez, puede disminuir la absorción de fármacos como la lamivudina22. En el colon, el sorbitol no absorbido es fermentado por la microbiota, generando gases (H2 y CO2) y ácidos grasos de cadena corta, lo que provoca distensión abdominal70. Los niños con deficiencia de aldolasa B no pueden metabolizar el sorbitol, que se convierte en fructosa, lo que provoca la acumulación de fructosa-1-fosfato; esto conlleva problemas metabólicos5,24,61. No se han establecido umbrales seguros para tratamientos prolongados; a su vez, falta evidencia sobre cómo afecta la microbiota intestinal en niños sanos.
Acesulfamo de potasioEl acesulfamo de potasio es un edulcorante artificial no calórico; su estabilidad térmica y resistencia a pH extremos lo hacen ideal para formulaciones líquidas y sólidas. Estudios in vitro realzan la capacidad de promover la diferenciación de preadipocitos en adipocitos, provocando la acumulación de grasa en niños71–74. Algunos estudios sugieren que su exposición temprana podría alterar las preferencias gustativas hacia sabores dulces; además podría reducir la diversidad bacteriana67,72 y favorecer el crecimiento de cepas proinflamatorias, aunque la evidencia de esto último aún es limitada67,75. Se cree que su consumo crónico promueve la activación de vías inflamatorias mediadas por citoquinas como TNF-ꭤ e IL-645,76. El acesulfamo de potasio está contraindicado en infantes con alergia a sulfonamidas debido a su similitud estructural77. Actualmente, no hay estudios longitudinales sobre su seguridad en exposiciones crónicas durante la infancia.
La tabla 3 incluye los edulcorantes y colorantes más relevantes por los efectos adversos que pueden causar en niños.
Revisión de estudios sobre edulcorantes y colorantes relevantes por sus efectos adversos en niños
| Autor (año) | Excipiente | Eventos tóxicos reportados | Dosis recomendadas por agencias regulatorias | |
|---|---|---|---|---|
| Gonzáles et al. (2021)78Malkawi et al. (2022)29Belayneh et al. (2020)15Epner et al. (2022)62AEMPS (2017)10 | Sacarosa | EdulcoranteDiluyenteAglutinanteFilminógeno | Disminución del pH dental y, por ende, degradación de los fármacos sensibles a los ácidos, erosión del esmalte, caries, obesidad y reacciones de intolerancia a la fructosa | EMA5 mg/kg/día (pacientes con intolerancia a la fructosa) |
| Bobillot et al. (2024)17Malkawi et al. (2022)29Cuzzolin (2018)65Belayneh et al. (2020)15Baker-Smith et al. (2019)79Rouaz et al. (2020)5EMA (2017)8 | Aspartamo | Edulcorante | Neurológicos: cefalea, convulsiones, neurotoxicidad causada por fenilcetonuria y ataques de pánico.Dermatológicos: alergia, angioedema y urticaria, paniculitis vascular y granulomatosa, y reacción cruzada con sulfamidas.Otros: enfermedades cardiovasculares, enfermedad del hígado graso no alcohólico, riesgo elevado de menarquia precoz (9 a 10 años) y trombocitopenia | EMA40 mg/kg/día (no aplicar en bebés menores de 12 semanas de edad) |
| Bobillot et al. (2024)17Yuliani et al. (2023)21Cuzzolin (2018)65Belayneh et al. (2020)15 | Sacarina | Edulcorante | Dermatológico: urticaria con prurito y reacciones de fotosensibilidad.Otros: hipertonía insomnio, estrabismo, opistótonos, náuseas y vómitos | No establecido |
| Yuliani et al. (2023)21Belayneh et al. (2020)15 | Sucralosa | Edulcorante | Carcinogenicidad y diabetes | No establecido |
| Bobillot et al. (2024)17Yuliani et al. (2023)21Malkawi et al. (2022)29Al Humaid (2018)61Clouser et al. (2022)16 | Sorbitol | EdulcoranteHumectantePlastificanteEstabilizadorDiluyente | Gastrointestinales: dolor abdominal, flatulencias, náuseas, vómitos, diarrea, disminución de Estreptococos y malabsorción de hidratos de carbono.Otros: retinopatía, cataratas, y daño hepático | Revisión Europea de ExcipientesNiños de 0 a 2 años: 5 mg/kgNiños mayores de 2 años: 140 mg/kg |
| Belayneh et al. (2020)15 | Aceite de menta | Edulcorante | Fibrilación auricular, dolor muscular, sensación de ardor y trastornos digestivos | No establecido |
| Belayneh et al. (2020)15Rouaz et al. (2020)5Orlu et al. (2018)47 | Tartrazina | Colorante | FD&C amarillo 5, FD&C amarillo 6: Reacciones anafilácticas, angioedema, asma, urticaria, hipercinesia, sensibilidad cruzada con ácido acetilsalicílico, benzoato de sodio, indometacina y posible TDAH | No establecido |
| Orlu et al. (2018)47 Belayneh et al. (2020)15 | Quinoleína | Colorante | Dermatitis de contacto | No establecido |
| Peiré (2019)54Orlu et al. (2018)44 | Xantina | Colorante | Eosina: FD&C rojo 22: fotosensibilizadorEritrosina: FD&C 3 = E127: carcinogenicidad | No establecido |
| Peiré (2019)54Belayneh et al. (2020)15Orlu et al. (2018)47 | Trifenilmetano | Colorante | FD&C azul 1 = E13: broncoconstricción.FD&C verde 3: erupción cutánea similar a un eritema multiforme.Fluoresceína: FD&C amarillo 7: anafilaxia y angioedema | No establecido |
EMA: European Medicines Agency; TDAH: trastorno por déficit de atención.
La curcumina, empleada tanto con fines antioxidantes como colorantes, ha demostrado una excelente tolerabilidad en niños con enfermedades inflamatorias y epilepsia, con efectos adversos mínimos, principalmente gases leves, incluso a dosis elevadas de hasta 4 g/día80–83.
Por su parte, el sulforafano, un potente antioxidante derivado de crucíferas, ha sido bien tolerado en estudios clínicos en niños con trastorno del espectro autista, sin efectos adversos graves informados84,85. Además, un ensayo multicéntrico evidenció que, aunque los beneficios en los síntomas fueron moderados, la seguridad en niños quedó comprobada84.
Entre los edulcorantes polialcoholes, el xilitol y el manitol presentan perfiles de seguridad comprobados en pediatría: el xilitol, reconocido por sus beneficios dentales, solo produce molestias gastrointestinales como exceso de gases, heces blandas y diarrea47,86. Por su parte, el manitol es un alcohol de azúcar (poliol), el cual presenta una absorción inferior al 20%, lo que le confiere propiedades osmóticas; además, acelera el tránsito intestinal, reduciendo la biodisponibilidad de fármacos. Su acción directa sobre los mastocitos puede desencadenar reacciones de hipersensibilidad, aunque estos efectos son más frecuentes en pacientes con antecedentes de alergia5,15,33,87.
Otros excipientesLactosaLa lactosa es un disacárido compuesto por glucosa y galactosa. Los lactantes con intolerancia a la lactosa no pueden metabolizar adecuadamente este disacárido debido a la deficiencia de lactasa, lo que resulta en la acumulación de ácido láctico, hidrógeno y dióxido de carbono5,15,33. En niños con deficiencia de galactosa-1-fosfato uridiltransferasa, encargada de convertir la galactosa en glucosa, la galactosa no metabolizada se acumula, causando daño hepático y cataratas88. No se han establecido dosis máximas en tratamientos prolongados.
Derivados de la celulosa, goma xantana y talcoLos derivados de la celulosa (celulosa microcristalina, hidroxipropilcelulosa, hidroxipropilmetilcelulosa, etc.) son polímeros vegetales utilizados principalmente en comprimidos, cápsulas y suspensiones. Presentan baja absorción sistémica, lo que provoca en dosis altas, aumento del volumen fecal y aceleración del tránsito intestinal17,89.
La goma xantana es un polisacárido utilizado en jarabes, suspensiones y gotas oftálmicas. En altas dosis, es fermentada por bacterias intestinales, generando gases y ácidos orgánicos causantes de malestares gastrointestinales; su uso no es recomendable en lactantes menores de 12 semanas90.
El talco es un mineral (silicato de magnesio) utilizado en comprimidos, cápsulas y polvos. Tras la inhalación de partículas de talco, estas pueden depositarse en los pulmones, provocando repercusiones respiratorias. Además, la presencia de hexaclorofeno, una impureza del talco, puede provocar neurotoxicidad grave e irreversible42; a su vez, la presencia de partículas de asbesto sugiere un mayor riesgo de cáncer de ovario en mujeres, aunque la evidencia aún no es concluyente91. No se tiene información sobre umbrales seguros para la exposición oral crónica.
FtalatoLos ftalatos son compuestos químicos utilizados principalmente como plastificantes en recubrimientos de tabletas, cápsulas y sistemas de liberación controlada; también se encuentran en algunos envases farmacéuticos92. Se ha documentado lo siguiente sobre los ftalatos: a) atraviesa la barrera placentaria, llegando al cordón umbilical y al líquido amniótico, lo que puede afectar el desarrollo fetal; b) altas concentraciones durante la gestación se asocian con niveles elevados de cortisol en niñas y niveles reducidos en niños, posiblemente por la interferencia con la enzima 11-β-hidroxiesteroide deshidrogenasa, la cual desactiva el cortisol; c) el metabolito MBzP se asocia con una mayor prevalencia de efectos respiratorios; d) pueden causar resistencia a la insulina debido al estrés oxidativo y la disfunción mitocondrial; y e) pueden provocar malformaciones genitales93. No se han establecido dosis máximas diarias seguras; además, falta evidencia sobre los efectos en la fertilidad adulta tras la exposición infantil.
Sales de sodioLas sales de sodio pueden estar presentes en las formulaciones en varias formas (benzoato, citrato, etc.). Su relevancia radica en que una ingesta importante de sodio tiene repercusiones sobre la presión arterial y la homeostasis17.
En la tabla 4 se describen los efectos tóxicos reportados tanto de los excipientes mencionados como de otros aditivos.
Resumen de estudios sobre excipientes con toxicidad reportada en pediatría
| Autor (año) | Excipiente | Uso | Eventos tóxicos reportados |
|---|---|---|---|
| Belayneh et al. (2020)15Malkawi et al. (2022)29Rouaz et al. (2020)5Cañete et al. (2018)4 | Lactosa | Diluyente | Síntomas de intolerancia a la lactosa: dolor abdominal intenso, flatulencia, distensión o hinchazón y diarrea, dolor articular y eccema, deshidratación, ictericia, proliferación bacteriana y acidosis metabólica.En pacientes con galactosemia: fallo hepático, cataratas y posible retraso mental |
| Belayneh et al. (2020)15Nagpal et al. (2016)31 | Manitol | DiluyenteEdulcorantePlastificante | Diarrea, disminución de la absorción de algunos fármacos y reacciones de hipersensibilidad y anafilácticas |
| Malkawi et al. (2022)29Monteil et al. (2024)89 | Derivados de la celulosa | DiluyenteAdsorbenteDesintegrante | Posibles efectos laxantes |
| Rouaz et al. (2020)5Gerencia Asistencial de Atención Primaria (2016)11 | Almidón | DiluyenteAglutinanteEspesante | Hipersensibilidad al gluten; en caso de humedad pueden aparecer aflatoxinas cancerígenas |
| Bobillot et al. (2024)17 | Goma Xantana | GelificanteEstabilizadorSuspensor | Posibles efectos gastrointestinales: laxante, diarrea y flatulencias |
| Polaka et al. (2022)33 | Povidona | DesintegranteAglutinante | Posible reacción anafiláctica |
| Rowe et al. (2017)44 | Talco | DiluyenteDeslizanteLubricante | Por vía intranasal o intravenosa, puede causar granulomas en tejidos, particularmente en pulmones; tras la inhalación, puede causar irritación y dificultad para respirar grave |
| Rowe et al. (2017)44 | Estearato de cinc | Lubricante | Tras la inhalación se ha asociado con neumonitis. Actualmente ya no es utilizado con frecuencia |
| European Commission Enterprise and Industry DG (2018)8Clouser et al. (2022)16 | Ciclodextrina | SolubilizadorEstabilizador | Diarrea. Los pacientes con insuficiencia renal grave deben ser estrechamente monitoreados |
| Rouaz et al. (2020)6Casale et al. (2023)93 | Ftalato | Agente de recubrimiento | Se ha asociado con anomalías en el desarrollo del feto, como paladar hendido y malformaciones esqueléticas |
| Clouser et al. (2022)16 | Arginina | Estabilizador de proteínas | En pacientes con déficit de arginasa, puede provocar acumulación de amoníaco, hiperamonemia, vómitos, crecimiento deficiente, convulsiones, letargo, retrasos en el desarrollo y coma |
| European Commission Enterprise and Industry DG (2018)8 | Ácido bórico y derivados | TampónConservante | La presencia de boro puede afectar la fertilidad del niño o niña.Borato de sodio: vómitos, diarrea, eritema, depresión del sistema nervioso central y daño renal |
| European Commission Enterprise and Industry DG (2018)8 | Formaldehido | Conservador | Dermatitis de contacto, molestias estomacales y diarrea |
| Orlu et al. (2018)47 | Mentol | AromatizanteTerapéutico | Hipersensibilidad, alergias sistémicas, espasmo en laringe, apnea y colapso instantáneo. Raro: trastornos del sistema nervioso o digestivo con la inhalación o exposición oral excesiva |
| Orlu et al. (2018)47 | Parafina | Base de ungüentos | Neumonía lipoidea causada por aspiración o uso de preparaciones oftálmicas |
| Rowe et al. (2017)44 | Aceite mineral | LubricanteCosolvente | Afecta el apetito, interfiere con la absorción de vitaminas y posibles reacciones granulomatosas. Tras la inyección: vasoespasmo y neumonía lipoidea |
El debate sobre los excipientes en los medicamentos pediátricos, subraya la imperiosa necesidad de examinar cada aditivo utilizado en la formulación de medicamentos destinados a esta población. La realidad actual refleja que los pacientes pediátricos son aún tratados con productos farmacéuticos diseñados para adultos, debido a la persistente escasez de medicamentos específicos para niños. Además, los pocos productos dirigidos a la pediatría a menudo descuidan la consideración detallada de los excipientes, enfocándose principalmente en la dosificación del fármaco y en las propiedades organolépticas del producto. Esto resulta en la exposición de los niños a medicamentos que no han sido diseñados, desarrollados ni evaluados específicamente para ellos.
El interés en demostrar los riesgos asociados con los excipientes en la población pediátrica es escaso, limitado y, en algunos casos, contradictorio. Actualmente, se está llevando a cabo un esfuerzo colaborativo entre las Iniciativas de Formulación Pediátrica (PFI) de Europa (UE) y Estados Unidos (EE. UU.) para desarrollar una base de datos denominada STEP (Seguridad y Toxicidad de Excipientes Pediátricos). Paralelamente, el Estudio Europeo sobre la Exposición Neonatal a Excipientes (ESNEE) ha ideado metodologías para realizar una evaluación integral de la exposición de los recién nacidos en Europa a excipientes potencialmente tóxicos presentes en los medicamentos15. En 2018, la European Commission Enterprise and Industry DG, publicó un anexo titulado «Excipients in the labelling and package leaflet of medicinal products for human use» (SANTE-2017-11668)8, en el que se abordan aspectos de toxicidad en la población pediátrica para 53 excipientes. Aunque esta cifra incluye algunos de los excipientes más comunes y utilizados, sigue siendo limitada, considerando la amplia variedad de aditivos que se emplean hoy en día.
Bajo lo anterior, el objetivo de una mayor transparencia no siempre es eliminar el uso de un excipiente, sino añadirlo al medicamento en concentraciones seguras. Este enfoque se alinea con la observación del alquimista Paracelso: «Cualquier sustancia puede ser tóxica, pero el efecto depende de la dosis a la que el sistema biológico está expuesto». La revisión ha identificado que la mayoría de los eventos toxicológicos reportados se deben a una sobreexposición al aditivo y a un tiempo prolongado de uso. Basado en lo mencionado anteriormente, se encontraron pocos regímenes de dosificación específicos por parte de la EMA, FDA u otras agencias regulatorias. Aunque autores como Cañete et al. (2018)4, Rowe et al. (2017)44, Belayneh et al.15 y Bobillot et al.17 proporcionan más pautas de dosificación para una mayor cantidad de excipientes, estos límites son solo ingestas diarias admisibles, no enfocadas en la población pediátrica y generalmente destinadas a la aplicación alimentaria y no farmacéutica.
Por lo expuesto anteriormente, la dosificación y el periodo de exposición son criterios primordiales; sin embargo, no son los únicos dilemas. El problema no radica solamente en un excipiente aislado, el análisis debe también enfocarse en la interacción de varios. Un medicamento usualmente no se compone de un solo aditivo, por lo que un niño no solo se expone a un único excipiente, sino a una combinación de ellos, lo que subraya aún más la magnitud del problema y la casi nula información sobre interacción cruzada o la toxicocinética de los excipientes.
Es claro que cada organismo responde de distinta manera a la presencia de estas sustancias. Factores como enfermedades, madurez biológica, edad, tratamientos farmacológicos, entre otros, se ven involucrados en la aparición de ciertos eventos indeseados. Es aquí donde el profesional debe actuar. Es relevante que, ante la amplia competencia entre farmacéuticas, en países como España, las directrices de etiquetado de medicamentos resulten interesantes, ya que se debe especificar todos los excipientes, incluidos en la composición del medicamento o aquellos que tengan una acción o efecto reconocido94, lo que resulta en un gran avance con la finalidad de evaluar la composición completa del medicamento y así mitigar los posibles efectos tóxicos.
En otro ámbito, numerosos científicos han dedicado considerables recursos al desarrollo de innovadores sistemas de administración de medicamentos específicamente dirigidos a la pediatría, con la finalidad de mejorar la eficacia terapéutica, la aceptabilidad, la facilidad de administración y, sobre todo, mitigar los efectos producidos por el uso excesivo de excipientes95. Entre estos enfoques destacan los sistemas de administración de fármacos multipartículados95,96, las tabletas y películas bucodispersables5,95, vehículos multifuncionales libres de solventes, conservadores, edulcorantes y colorantes, entre ellos Ora Plus®, Ora Sweet® SF, SyrSpend SF PH4®, SyrSpend alka®, Unispend Anhydrous®97,98, entre otros. En Latinoamérica, los avances en formulaciones pediátricas han sido limitados debido a los altos costos y la falta de infraestructura para la producción de medicamentos específicos para niños. Sin embargo, iniciativas como la Norma Oficial Mexicana NOM-177-SSA1-20132 buscan mejorar la calidad y seguridad de los medicamentos pediátricos, aunque aún queda un largo camino por recorrer en términos de innovación y accesibilidad.
El propósito esencial de esta revisión teórica fue examinar críticamente el uso de excipientes en la pediatría, con un énfasis particular en la seguridad, basándose principalmente en estudios toxicológicos.
Los resultados evidenciaron que la información toxicológica disponible para los excipientes pediátricos es heterogénea, con brechas notables en neonatos y lactantes, especialmente respecto a límites de exposición, seguridad en tratamientos prolongados e interacciones entre múltiples aditivos. Varios excipientes presentaron mecanismos de toxicidad bien documentados, incluyendo efectos hepáticos, renales, neurológicos, endócrinos o relacionados con la inmadurez metabólica, pero sin parámetros de dosificación claramente establecidos por agencias regulatorias. La revisión también reveló que gran parte de los eventos adversos reportados se relacionan con concentraciones elevadas o uso continuado, subrayando la urgencia de criterios pediátricos más consistentes.
Aportación a la literatura científicaEste estudio integra evidencia toxicológica, clínica y regulatoria reciente y organiza 54 excipientes según sus funciones, riesgos y brechas de conocimiento. La clasificación resultante ofrece una visión estructurada del panorama actual y permite identificar áreas críticas, donde la evidencia es limitada, especialmente en neonatos y lactantes, aportando un marco conceptual actualizado que no había sido sistematizado con este nivel de detalle.
La información sintetizada permite aplicar criterios más sólidos para evaluar la seguridad de excipientes en formulaciones pediátricas. Facilita la selección de alternativas adecuadas, mejora la toma de decisiones en prescripción y dispensación, y orienta la elaboración de formulaciones magistrales más seguras. Además, proporciona una base práctica para fortalecer evaluaciones de riesgo y desarrollar guías institucionales enfocadas en la seguridad pediátrica.
FinanciaciónLos autores declaran que no tuvieron ninguna financiación.
Declaración de autoríaTodos los autores han contribuido significativamente al trabajo. Leonel Silva-Chocoteco y Monserratt Abud-González participaron en la concepción y diseño del estudio, la búsqueda bibliográfica y la selección de estudios. Cesar Ricardo Cortez-Álvarez y Nicte Selene Fajardo-Robledo contribuyeron en la redacción del manuscrito y en la revisión crítica del contenido. Todos los autores aprobaron la versión final del manuscrito.
Conflicto de interesesLos autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.
AgradecimientosEste manuscrito fue redactado con asistencia de ChatGPT como herramienta de inteligencia artificial para la optimización del lenguaje y coherencia textual. Después del uso de la herramienta de IA los autores revisaron el contenido y asumen plena responsabilidad por el contenido final.
Este manuscrito no ha sido presentado previamente en ningún congreso ni ha sido enviado para su publicación en otra revista.
Declaración de contribución de autoría CRediTLeonel Silva-Chocoteco: Writing – review & editing, Writing – original draft, Methodology, Investigation, Conceptualization. Monserratt Abud-González: Writing – original draft, Methodology, Investigation, Conceptualization. Cesar Ricardo Cortez-Álvarez: Writing – review & editing, Supervision. Nicte Selene Fajardo-Robledo: Writing – review & editing, Writing – original draft, Conceptualization.








